Categoría: El poema de la semana

Nunca es tarde

Nunca es tarde para empezar de cero, para quemar los barcos, para que alguien te diga: —Yo sólo puedo estar contigo o contra mí. Nunca es tarde para cortar la cuerda, para volver a...

Mis ojos sin tus ojos…

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos, que son dos hormigueros solitarios, y son mis manos sin las tuyas varios intratables espinos a manojos. No me encuentro los labios sin tus rojos, que...

Pero merecen la alegría

Pero merecen la alegría leer, escribir, escuchar y tocar personas, música, poemas. Aspirar el aroma silvestre de los bosques, el cultivo sabroso de los huertos. Atender a los ríos, las aves y los vientos,...

Bosque de los sueños

Hoy que es invierno miro hacia el pasado, penetro en aquel bosque de mis sueños, de mi niñez perdida y asombrada. Ahora que tengo el corazón cautivo vuelven mis pasos a sentir las hojas...

Rumor oculto

Quiero que sea mi verso como luna de abril, como las rosas blancas, como las hojas nuevas. Que mi cítara suene como el agua en la yedra, que mi canto sea nada para que...

Uno

Yo cenaré cada día todos tus miedos, para que duermas bien. Yo pondré defensas Y fosos, y quedarán lejos tus monstruos sin apenas su ronquido. Yo velaré tus noches con el sable en mi...

Yo voy soñando caminos…

Yo voy soñando caminos de la tarde. ¡Las colinas doradas, los verdes pinos, las polvorientas encinas!… ¿Adónde el camino irá? Yo voy cantando, viajero, a lo largo del sendero… la tarde cayendo está. “En...

Villancico

Ya está el niño en el portal que nació en la portería. San José tiene taller, y es la portera María. Vengan sabios y doctores a consultarle sus dudas: el niño sabelotodo y está...