Se introduce cierta cantidad de agua en la probeta y se mide su volumen.

Debe evitarse el error de paralaje dirigiendo la visual perpendicularmente a la escala y leyendo la graduación tangente a la curva del menisco o superficie libre del líquido. 

Se realizan varias mediadas con diferentes cantidades de agua.

Para ejercitarse en el enrasado, se llena la probeta hasta la señal de los 50 ml (equivalente a un volumen de 50 cm3) y se añaden pequeñas cantidades hasta conseguir enrasar bien.