PREPARACIÓN DE DISOLUCIONES SENCILLAS.
Objetivos.-
1.- Aprender a preparar disoluciones con material a nuestro alcance.
2.- Comprender mejor algunas formas de expresión de la concentración.
Material.-
Vaso.
Báscula. (Puede servir la de cocina).
Probeta. (Es fácil construir una. Consultar índice).
Bolígrafo.
Sal común
Azúcar.
Agua destilada.

Desarrollo.-
Vamos a realizar, como ejemplo, dos disoluciones.
Preparar 200 g de disolución de sal común en agua al 10 % (M/M).
Como debe haber 10 g de soluto por cada 100 g de disolución, la cantidad de disolvente por cada 100 g de disolución será de 90 g. Por tanto, pesamos 20 g de sal y lo echamos en el vaso. Después medimos 180 cm3 (180 g) de agua destilada con la probeta. Vertemos parte del agua en el vaso donde está la sal y agitamos con el tubo del bolígrafo, hasta conseguir que la sal se disuelva en el agua. Por último, echamos en el vaso el resto del agua que hay en la probeta.
Preparar 150 cm3 de disolución de azúcar en agua al 20 % (M/V).
Como debe haber 20 g de azúcar por cada 100 cm3 de disolución, pesamos 30 g de azúcar y lo echamos en la probeta. Después vertemos sobre el azúcar un poco de agua y agitamos con el tubo del bolígrafo, hasta que el azúcar quede disuelta. Por último vamos echando agua en la probeta, hasta llegar al nivel de los 150 cm3.
Conclusiones.-
Las disoluciones son mezclas homogéneas.
El agua es un gran disolvente.