¿Cuántos de vosotros, devoradores de novelas, sentís escalofríos con la mera mención de la poesía? Y si es de la poesía moderna, peor.
Pues, os han engañado y apartado de una maravilla, y los culpables son los muchos poetas que escriben en un código al que sólo un pequeño círculo puede acceder. Es decir, por ejemplo, que el uso del sustantivo dado será incomprensible si uno no ha
leído a Mallarmé. Afirman hacerlo para profundizar y trabajar en una estética, alejándose de la vida cotidiana para así entenderla mejor, lo que son capaces de lograr con esplendor, pero a la vez eliminan a más de un 90% de sus posibles lectores. Algunos de dichos poetas se consideran parte de una elite que ha llegado a entender la vida mejor que los demás; pero mucha gente con complejo de inferioridad da la impresión de sentirse superior. En fin, que su poesía os ha fallado intencionadamente. No es que seáis capaces de llegar, es que se ha hecho todo para impedíroslo.
Pero el panorama es más positivo. Mi experiencia como lector me dice que existe otro tipo de poeta, el que forma visiones múltiples y bellas de la vida sin alejarse de ella, el que es asequible, el que entendemos de inmediato, a la vez que nos ofrece la complejidad. Cada vez que descubro a uno me entrega sus ideas, me reta y me abraza desde la página. Reafirma la relevancia de la poesía en nuestras vidas. El problema es que estos poetas se encuentran sumergidos en nuestros prejuicios ante el género, pero ahora vamos a hacer referencia a dos, con la firme esperanza de que los extractos y comentarios que sigue sean un aliciente para que os volváis a atrever con la poesía. Aún os puede llegar a conmover.
Ángel González es un poeta asturiano que ha vivido la Guerra Civil y sus secuelas. Veamos como trata sus raíces y sus recuerdos en un extracto de un poema llamado "Glosas a Heráclito":
Nadie se baña dos veces en el mismo río,
Excepto los muy pobres.
... Nada es lo mismo, nada
permanece.
Menos
la Historia y la morcilla de mi tierra.
Se hacen las dos con sangre, se repiten.
El poema funciona a dos niveles. Primero está el nivel de la alusión clásica a Heráclito del título; dicha alusión se extiende a todo el poema, lo cual supone un peligro para el lector que no la conoce. No obstante, hay que hacer la siguiente pregunta: ¿el contenido del poema se entiende sin la alusión? Está claro que sí, que este es el segundo nivel en el que González se mueve, sobre todo en el final, cuando algo tan cotidiano y cercano como la morcilla representa a los ciclos y a la sangre de la historia reciente de Asturias y España. En "Glosas a Heráclito" nos reconocemos. El poeta se aproxima a nuestras vidas y las ilumina a través de una combinación de profundidad temática e inmediatez contextual y lingüística.Sigamos con nuestro segundo poeta, el granadino Luis García Montero. No vamos a ver ningún poema en concreto, sino su uso moderno de una técnica muy antigua, la del símil explícito o implícito.
... besos
que duran el tiempo de un semáforo
(de VI, Diario Cómplice)
... los bares abiertos igual que las heridas
(de XVII, Diario Cómplice)
... tus ojos cansados de café.
(de Paseo Marítimo)
Estos ejemplos demuestran como García Montero dibuja e ilumina nuestra vida interior a través de la cotidiana. Los tres nos llevan a preguntas y estas preguntas nos abren la mente. Creamos un contexto y nuestra propia historia.
Cojamos el primero y analicemos su efecto.¿Qué os sugiere la comparación entre la duración de un beso y un semáforo? Yo no puedo saberlo, porque vosotros impondréis vuestras experiencias y vuestra imaginación, y eso es lo que busca el poeta, la empatía entre su voz y nosotros. Quiere involucrarnos en el poema y convertir al lector en escritor. En mi caso la comparación me habla de una pareja surgida de una noche, que va camino de un hotel y que ansía la llegada. Seguro que a vosotros os invoca otro argumento y ahí está el encanto y la profundidad de la poesía de García Montero. En cuanto a las otras citas me limito a preguntaros: ¿por qué los bares se comparan con una herida abierta?, ¿y por que los ojos están cansados de café? Inventaos la respuesta.
Ya vamos llegando al final de nuestra pequeña gira por la poesía moderna y asequible, y sólo resta volver a hacer hincapié en como los dos poetas –Angel González y Luis García Montero- aprovechan nuestro entorno físico para emocionarnos, encender nuestra imaginación y llegar a enriquecer nuestra visión de la vida. Cualquier lector habitual de novelas es capaz de disfrutar de su obra, así que os invito a hacerlo. Reencontrémonos con la poesía.
BIBLIOGRAFÍA:
L.Gª MONTERO. Casi 100 poemas. Ed.Hiperión.
A. GONZÄLEZ. Palabra sobre palabra. Ed. Seix Barral.
Matthew Stewart