LA MOTIVACIÓN.

 

  1. Teoría de Maslow.

  2. Teoría de Frank

  3. La sexualidad como motivo primario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA SEXUALIDAD COMO MOTIVACIÓN PRIMARIA.

CONTENIDOS.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Visión esquemática del aparato reproductor femenino.

Anatomía y fisiología del sistema reproductor masculino  / femenino

 

 

 

 

 

 

 

 

 

     La sexualidad humana no puede entenderse desligada del amor entre dos personas. Para el afamado psiquiatra Enrique Rojas, "la sexualidad es un lenguaje cuyo idioma es el amor.  

    La sexualidad humana tiene varias diferencias de la animal. En primer lugar, la hembra animal sólo está receptiva al apareamiento en determinadas épocas del año en que aparece el "celo". En segundo lugar, la relación sexual es un instrumento de comunicación persona a persona (el cuerpo es sólo una parte de esa persona), en el que se comunica el afecto/ y se recibe al/del ser querido con todo nuestro ser. 

    Si la relación sexual es un acto de amor (y no sólo de placer, que también lo es) lo importante es la donación al otro, no la satisfacción egoísta de los instintos, que en grado mínimo, comparto con los animales.

    En esta situación, expresiones como: "necesito probar si mi pareja «cumple» en la cama", "es muy "xxxxxxxx", porque no quiere que realicemos determinadas caricias, juegos...", suponen tratar al otro como una cosa (como un objeto egoísta de placer), cómo algo de "usar y tirar" y, por supuesto, desconocer la belleza del acto altruista de entrega al otro con todo el cuerpo y el alma.

    En esta relación hay diferencias en cómo vive esa "donación" el hombre y la mujer. En nuestra cultura, el hombre vive la relación desde un punto de vista más biológico, impetuoso. Da más importancia, en un primer momento, a la satisfacción biológica del impulso sexual. La mujer, da más prioridad al tono afectivo del encuentro. Le importa mucho los afectos que se ponen en juego, lo que significa afectivamente para la otra persona, asegurarse que no se trata de que "la van a usar" como un objeto sexual de placer y consumo, que se compra y se tira. En este campo, la presión cultural de siglos ha desempeñado un papel importante. 

    En ese aprendizaje de comunicación que supone toda relación sexual es necesario tener en cuenta, por ejemplo, que los ritmos de respuesta afectiva y sexual  son diferentes. Ello hará necesario, como parte de esa profundización en la relación afectivo-sexual de la pareja, que hombre y mujer, poco a poco, se conozcan y vayan adecuando sus ritmos, con objeto de conseguir que el acto sexual sea un encuentro de comunicación total, con todo el cuerpo (aunque no sólo), de dos personas que se quieren. 

    En esta línea, por ejemplo, las posiciones para llevar a cabo el encuentro sexual no deben nunca ser un elemento importante en una sana relación. Nuestra imaginación debe conjugarse con el sentido del mutuo placer y en base a ello debe servir para una expresión mas plena del Amor. Sin embargo, a veces determinadas posiciones pueden ayudarnos a superar alguna dificultad física, como por ejemplo diferencias de tamaños o peso.

    No obstante, en ese proceso que vivimos de cosificar también la sexualidad, de convertirla en un objeto de consumo efímero (usar y tirar / "si te he visto no me acuerdo"), las "posiciones", etc. constituyen uno de los pilares de la "fontanería sexual" (distinta de la educación afectivo-sexual).

    Por último, es necesario destacar que si estamos ante un acto de comunicación suprema entre dos personas (mayor a un simple beso, a unas palabras bonitas, a una caricia...), la ley de oro ha de ser el conocimiento de los deseos del otro (para ello es necesario un aprendizaje y una comunicación fluida) y el respeto total a las apetencias del ser querido en cuanto a caricias, a tiempos, a estimulación, etc.

    No nos resistimos a traer aquí un poema que nos puede situar sobre la concepción cultural diferenciada del hombre y la mujer, en el siglo XVII.

Hombres necios que acusáis... 

 

 

Hombres necios que acusáis

a la mujer sin razón,

sin ver que sois la ocasión 

de lo mismo que culpáis.

 

Si con ansia sin igual

solicitáis su desdén,

¿por qué queréis que obren bien,

si las incitáis al ma?

 

Parecer quiere el denuedo

de vuestro parecer loco, 

al niño que pone el coco 

y luego le tiene miedo.

 

Queréis, con presunción necia,

hallar a la que buscáis

para pretendida Thais,

y en la posesión Lucrecia.

 

 

¿Qué humor puede ser más raro

que el que falto de consejo, 

él mismo empaña el espejo

y siente que no está claro?

 

Con el favor y el desdén

tenéis condición igual,

quejándoos, si os tratan mal,

burlándoos, si os quieren bien.

 

Opinión ninguna gana,

pues la que más se recata, 

si no os admite, es ingrata,

y si os admite liviana.

 

Siempre tan necios andáis,

que con desigual nivel,

a una culpáis por cruel

y a otra por fácil culpáis.

 

Pues, ¿cómo ha de estar templada

la que vuestro amor pretende,

si la que es ingrata ofende y la que es fácil enfada?

 

Dan vuestras amantes penas

a sus libertades alas,

y después de hacerlas malas

las queréis hallar muy buenas.

 

¿Cuál mayo culpa ha tenido

en una pasión errada,

la que cae de rogada,

o el que ruega de caído?

 

¿O cuál es más de culpar,

aunque cualquier mal haga,

la que peca por la paga

o el que paga por pecar?

 

Pues ¿para qué os espantáis

de la culpa que tenéis?

Queredlas cual las hacéis

o hacedlas cual las buscáis.

 

 

Sor Juana Inés de la Cruz (Méjico, 1651-1695)

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA RESPUESTA SEXUAL HUMANA.

ETAPA MUJER HOMBRE
DESEO - Apetito o impulso que lleva a buscar una experiencia sexual o sentirse receptiva a ella. - Igual que en la mujer.
EXCITACIÓN
  • Lubricación vaginal.
  • Expansión y abombamiento del canal vaginal en su parte interna.
  • Ligera elevación del útero.
  • Aumento en diámetro del glande y cuerpo del clítoris. (Puede aumentar en longitud bajo estimulación directa).
  • Engrosamiento y expansión de los labios menores.
  • Separación, elevación y aplanamiento de los labios mayores (nulíparas). Mayor engrosamiento y menor separación en mujeres multíparas.
  • Aumento del tamaño de las mamas y erección del pezón.
  • Erección del pene.
  • Alisamiento, engrosamiento y elevación de las bolsas escrotales.
  • Ligera elevación de los testículos hacia el perineo.
  • Posible erección de los pezones.
MESETA
  • Desarrollo de la plataforma orgásmica. Nuevo aumento del ancho y profundidad de la vagina.
  • Elevación del cuerpo del clítoris y retracción hacia la parte anterior del pubis.
  • Elevación mayor de útero.
  • Mayor vasodilatación de los labios mayores.
  • Cambio de color de los labios menores: de rojo vivo a vinoso oscuro, o de rosado a rojo encendido.
  • Mayor aumento de las mamas y de la aureola.
  • Aumento del ritmo respiratorio, cardiaco, y de la presión sanguínea.
  • Reacción de enrojecimiento que puede extenderse a todo el cuerpo.
  • Miotonía.
  • Aumento del diámetro del glande del pene.
  • Aumento del tamaño de los testículos y mayor elevavión de éstos.
  • Emisión de 2-3 gotitas de las glándulas de Cooper
  • Posible erección de los pezones.
  • Reacción de enrojecimiento que puede extenderse a todo el cuerpo.
  • Aumento del ritmo respiratorio, cardiaco y de la presión sanguínea.
  • Miotonía.
ORGASMO
  • Contracciones en el cuerpo del útero.
  • Contracciones de la plataforma orgásmica que comienzan con un intervalos de 0.8 segundos.
  • Contracciones involuntarias de otros grupos musculares.
  • Mayor aumento del ritmo respiratorio, cardiaco y de la presión sanguínea.
  • Contracciones de los genitales internos (emisión).
  • Contracciones expulsivas en toda la uretra peneal que comienzan con intervalos de 0.8 segundos.
  • Contracciones involuntarias de otros grupos musculares.
  • Mayor aumento del ritmo respiratorio, cardiaco y de la presión sanguínea.
RESOLUCIÓN
  • Retorno gradual de los cambios fisiológicos al estado de reposo.
Retorno gradual de los cambios fisiológicos al estado de reposo.

López, F. y Fuertes A. (1996): Para comprender la sexualidad. Verbo Divino, Salamanca. pág.76

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

    La respuesta sexual femenina es más lenta en las fases de excitación, meseta, orgasmo y resolución. El hombre alcanza antes la fase de excitación y llega al orgasmo más rápidamente que la mujer. La fase de resolución también es mucho más rápida en el hombre.

    Este hecho, que es necesario tener en cuenta en la relación afectivo-sexual de la pareja, llevará a que hombre y mujer, poco a poco, se conozcan y vayan adecuando sus ritmos, con objeto de conseguir que el acto sexual sea un encuentro de comunicación total, con todo el cuerpo, (un lenguaje) de dos personas que se quieren. 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

Curva de respuesta sexual del varón                                                            Curva de respuesta sexual de de la mujer 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

          FEMENINOS.  MASCULINOS  
  • 40%  Inhibición del deseo.                        

  • 30%  Disfunción orgásmica.

  • 14 % Vaginismo-dispareunia.

  • 16%  Otros.

  • 42.2%   Trastornos en la erección.
  • 30.09% Eyaculación precoz.
  • 7.2%     Eyaculación retardada
  • 17.5      Otros.

Vázquez, C., Graña, J.L. y Ochoa, E. (1991): "Trastornos sexuales". En Fuentenebro. F. y Vázquez, C.(eds). Psicología médica, psicopatología y psiquiatría. McGraw Hill, Madrid.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

            Se habla de parafilia cuando el objeto de deseo sexual es un animal o una cosa (prendas de vestir, instrumentos, etc.); una persona que no consiente, o no tiene capacidad para consentir conscientemente (un niño, por ejemplo); sufre daño (el sujeto, la pareja o el grupo social); caracterizándose esta conducta por ser persistente; y la forma exclusiva o casi exclusiva de excitación sexual. Estas conductas son más frecuentes en los varones.

    El número de parafilias es muy elevado. Se han llegado a describir varios centenares. Entre las más conocidas están:

 

 

 

 

 

 

 

 

Situar la sexualidad.

        "... Las relaciones entre amor y sexualidad no es que sean estrechas. Sino que la una se entronca directamente en la otra. Y a su vez, en su seno vibran con fuerza todos y cada uno de los ingredientes que nutren lo mejor del ser humano: lo físico, lo psicológico, lo espiritual y lo cultural. Aquí, en el encuentro sexual, en ese momento lo que se destaca y toma el mando es la emoción placentera del goce del acto sexual, quedando algo relegadas la otras tres dimensiones, pero envolviéndolo todo. Por eso hay que volver a subrayar que la relación sexual es un acto íntimo de persona a persona, nunca de cuerpo a cuerpo. ¿Qué quiere decir esto? Sencillamente que cuando al otro se le trata sólo como ser físico, portador de un cuerpo, se ha escamoteado la grandeza y profundidad del mismo. Esto es lo que pasa hoy en algunas ocasiones.

         Por una parte estamos anegados de sexo mediante una propaganda erótica continua. Es difícil si uno se deja llevar por esos derroteros ver la sexualidad con unos ojos limpios, sanos, normales. Permanentemente somos invitados al sexo por los medios de comunicación social. Y esta convocatoria se hace de forma divertida, epidérmica, como una liberación que planifica y conduce a la maduración de la personalidad. Todo este mensaje, apretado, sintético, englobado y envuelto en sus mejores aderezos, lleva al que no tiene las ideas claras a pensar que ésa es la condición humana.  Y nada más. Y eso es sustancialmente falso: reducir la sexualidad a un medio para utilizar al otro, sin más, la rebaja de rango, la envilece. La sexualidad desconectada del amor y de los sentimientos conduce a lo neurótico. Falsifica su verdadero sentido y hablando y pregonando de libertad, se termina en una de las peores esclavitudes que puede padecer un sujeto:  vivir con un tirano dentro que empuja y obliga al contacto sexual preindividual y anónimo.

        El cuerpo es algo personal, particular, propio. Éste debe ser integrado en el conjunto de la personalidad. La sexualidad es un lenguaje cuyo idioma es el amor:  por eso la relación sexual debe estar presidida por el amor a la otra persona, que es una entrega rica y diversa, que no sólo se produce en el terreno de la sexualidad. Amor personal comprometido, estable, que vincula a lo corporal, a lo psicológico y a lo espiritual. Dicho en términos más rotundos: el acto sexual auténtico, verdadero, es simultáneamente físico, psicológico y espiritual. Los tres participan directamente en esa sinfonía íntima, misteriosa, delicada y que culmina con la pasión de dos seres que se funden en un abrazo.

        Muchas encuestas nos hablan de las relaciones sexuales de los jóvenes y nos ofrecen matices, ángulos y perspectivas diferentes. Pero no olvidemos lo siguiente: la sociología nos descubre comportamientos mayoritarios, qué está pasando en la sociedad en esos momentos y sobre ese tema concreto. La moral es el arte de vivir con dignidad, y nos enseña cómo debemos actuar, qué es lo mejor para el hombre a la larga. La sociología observa hechos y los ofrece estadísticamente. La moral fija ideales y conductas que hacen al ser humano más libre. La verdad no depende del consenso, ni de lo que diga la mayoría. Eso son opiniones. Las opiniones son como las estatuas de Dédalo, que están en permanente actitud de huida. Hoy se asoman con vigor y mañana se desvanecen. Cuando uno se apunta a las modas, en cuestiones esenciales, está perdido a la vuelta de la esquina.

    Tres observaciones sobre la marcha que no quiero dejarme en el tintero:

  1. Hoy estamos asistiendo a una verdadera idolatría del sexo. Yo sólo quiero llamar la atención sobre ello. Se ha instalado en el corazón de nuestra sociedad el sexo a todas horas, a impulsos de la pornografía y sus derivados. Cosificación degradante del sexo. Con una nota sui generis: trivializa el sexo y a la vez, lo convierte en religión. 

  2. En el tema sexual vivimos en una sociedad neurótica. Es la ceremonia de la confusión. Sociedad que busca lo que escandaliza y fomenta lo que luego condena. Apoteosis de la disolución de los referentes.
  3. ¿Donde debe ubicarse esa pieza que es la vida sexual? La sexualidad no es algo puramente biológico, un placer ligado al cuerpo, sino que mira a lo más íntimo de la persona. De ahí que deba ser instalada junto, al lado y envuelta por el amor.

  Termino: no confundir no tener tabúes con no tener principios".

 Rojas, Enrique (1997): "Situar la sexualidad". En El Semanal. (16/2/97) Taller de Editores, Madrid. Pág. 86. 

Para saber más

 

El Peligro del amor «light».

Resumen de un artículo publicado en ABC en 1992.

        "La educación sexual muchas veces ha sido entendida como mera información de datos sobre la anatomía y la fisiología de la sexualidad, de cómo funciona ésta y cuáles son sus principales mecanismos físicos. Pero la educación sexual es mucho más que eso: consiste en ayudar a una persona a que conozca, entienda y gobierne su capacidad sexual, poniéndola al servicio del amor a otra persona. En definitiva, se trata de comunicar conocimientos y promover actitudes para el mejor desarrollo de la personalidad en relación con su sexualidad. También pedagogía para ser poco a poco dueño y señor de los sentimientos, iluminar la inteligencia y fortalecer la voluntad.

        Porque para llevar a cabo relaciones sexuales no es necesaria ninguna enseñanza sexual especial, sino dejarse llevar por los impulsos que brotan de uno. La educación es fundamental para hacerse cargo de la trascendencia psicológica, espiritual y sociocultural de la sexualidad. Esto se relaciona directamente con el grado de madurez personal... Dicho de otro modo, cuando a un sujeto sigue sus impulsos sexuales tal y como le llegan de dentro (con los estímulos externos específicos que desencadenan estas respuestas), siguiendo su capricho y diciendo que sí a casi todo lo que pide paso en ese terreno, al final nos encontramos con que la sexualidad, en vez de madurar a la persona y hacerla más libre, la esclaviza y ejerce una especie de tiranía que acaba por rebajarle.

        Y si de lo que se trata es de ir prosperando hacia una mayor dignidad personal, no podemos consentir que la relación sexual quede convertida en algo trivial, pasajero, degradando el compromiso a nivel sólo circunstancial. No eres más libre cuando haces lo que te apetece, sino cuando eliges aquello que te hace más persona.

        Hoy existe en algunos ambientes una gran confusión, ya que se identifica amor y sexo. Y la expresión francesa de hacer el amor certifica esta postura. Pero hay que señalar que en muchas relaciones sexuales hay de todo menos amor auténtico. Porque dentro de este plano psicológico, la estructura sexual es sobre todo afectiva. Responde y está impregnada de lo sentimental. El amor es el componente primordial de la vida sexual (...).

        Amor a otra persona significa desearle lo mejor, mirar por ella, tratarla de forma excepcional. Lo que inicialmente atrae suele ser la belleza física, que más tarde deja paso a la psicológica y aterriza, por último, en la espiritual. No hay felicidad sin amor. Y amar a alguien quiere decir querer que sea libre, que se acerque lo más posible a la libertad. La libertad tiene un objeto: el bien. Amar es buscar la libertad, el bien y la felicidad del otro (...).

        La vertiente espiritual de la sexualidad podría quedar expuesta así: todo amor auténtico encierra una aspiración a lo absoluto. No se puede vivir sin un gran amor en el corazón. Cuando el amor se hace trascendente va más allá de uno mismo, busca elevarse por encima de las propias limitaciones. De ahí que el amor haga más humano al hombre y también más espiritual (...).

        Hay que llamar la atención sobre el peligro del amor light; todo a bajo precio, ligero, inconsistente, voluble, frívolo, sin contenido. Es el resultado de la idolatría del sexo, que va produciendo al hombre vacío, que experimenta un placer sin alegría y un bienestar sin felicidad. Un hombre sin ideales, instalado en la indiferencia, atento a todas las informaciones que le llegan, pero incapaz de hacer una síntesis que lo mejore. Desde la apoteosis del consumo emerge un hombre sin referentes, que no hace pie y que se hunde.

        Si la vida humana es un ensayo, hay que ir buscando lo mejor. Apostar por la aventura de un amor completo, un retablo que es una tetralogía en donde se entrelazan ingredientes físicos, psicológicos, espirituales y culturales.

        El amor es el plato fuerte de esta aventura que es la vida. Sin perder de vista que es la vivencia personal más rica, densa y completa que existe. De ahí la importancia de estar bien pertrechado, con ideas claras, sabiendo descubrir la auténtica grandeza, su fuerza, su belleza, pero también sus exigencias. En una palabra, hay que restituir su profundidad y su misterio. La sexualidad es un lenguaje cuyo idioma es el amor."

 Rojas, Enrique

Publicado en la Revista La Escuela en Acción.

       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sexualidad v.s. Religión.

    El fenómeno de la sexualidad, por ser un fenómeno dialógico, con trascendencia personal, psicológica, espiritual, cultural y social ha sido objeto de tratamiento en todas las religiones.

    Dios hizo a los humanos sexuados, y puso placer en esta relación. Lejos quedan los tiempos en que para la religión católica todo lo concerniente al sexo era "pecado" o pecaminoso. No obstante, la Iglesia  no cede a las modas sociales ni convierte en normas de moralidad los criterios de normalidad estadística en las conductas que tienen relación con lo sexual.

      El fin último de la relación sexual es la procreación de una nueva vida, pero no se puede obviar que la relación es también un instrumento de comunicación y de fortalecimiento y consolidación de la vida afectiva de pareja y de enriquecimiento mútuo.

  Lo anterior lleva a considerar la necesidad de la abstinencia sexual fuera del matrimonio, a recomendar métodos anticonceptivos naturales en el matrimonio, a respetar la fidelidad a la pareja, a estar en contra del aborto, etc. Veamos dos puntos de vista:

    "La unión entre un hombre y una mujer debe basarse en el respeto mutuo y cada uno de los dos miembros de la pareja debe ser consciente antes de unirse al otro para estar dispuesto en darle a su compañera la misma fidelidad que recibe.

    Si hay amor, el amor es incompatible con cualquier tipo de traición. Ahora bien, el ser humano necesita amor para ser más tierno y sensible, por tanto, es incompatible con la abstinencia...  

    Creo que hay que saber mantener el justo equilibrio, entre ser impotentes, ser fieles al amor y ser animales que sólo obedecen a sus bajos instintos." (Mendiluces, M.)

 

    "El sexo es una de las creaciones más sublimes. Las auroras boreales, el canto de las ballenas, los montes nevados, el atardecer de verano, la sonrisa de un feto, un campo de flores, la música… y, por supuesto, el sexo. Y precisamente porque el sexo es algo tan genial es que se convierte en objeto de manipulación: vejaciones, esclavitud, adicciones… ¿Cuánto tiempo pierden los adictos al sexo? Puff… ¿Cuándo quedan satisfechos? Puff… Y, ahí está el problema. Alguien dijo que lo diabólico nunca es creación, sino deformación de lo divino. Y por eso el sexo puede llegar a causar tanta privación de libertad, porque sólo lo sublime es susceptible de ser manipulado.

    En el cristianismo, el valor dado a la sexualidad y, por ende, a las personas es tan alto que queda totalmente desvinculado de la concepción persona-objeto. En nuestra sociedad cuesta comprender que el sexo quede fuera de lo comercial y lo público, pero la idea del compromiso y la intimidad como albergues de la sexualidad elevan la importancia del sexo. Es muy probable que quien diga que el cristianismo fomenta la represión sexual no haya experimentado nunca lo que significa conocer a Jesucristo de forma personal, y lo decimos porque es aquí donde lo sobrenatural entra en juego, porque ser cristiano es darle importancia al sexo; y precisamente porque así lo creemos es porque no nos conformamos a movernos sólo por instinto. Creemos que valemos algo más: valemos la vida del propio Creador dada por nosotros. Ser amados ayuda a gestionar el sexo."

 

    A continuación facilitamos algunos enlaces relacionados con este tema:

El joven católico y su sexualidad: transmisión de la vida y anticoncepción 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Visión esquemática del aparato reproductor femenino.

 

 

Situación esquemática del aparato reproductor femenino.