- Colección Monsalud. 

 

-PANORAMA DE LA ARQUEOLOGÍA EXTREMEÑA A FINALES DEL XIX

 

Los estudios clásicos en España, pasaron por diversas vicisitudes desde su comienzo efectivo allá por el Renacimiento. Por aquellos tiempos, eruditos de distintos puntos de la península, comienzan a inventariar y tomar notas de todo aquello que encontraban en sus viajes, tanto monumentos  y edificios que se habían conservado, como colecciones de piezas arqueológicas de carácter privado que atesoraban familias de rancio abolengo.

En algunos casos estos estudios fueron promovidos por los monarcas de la época, como es el caso de Felipe II con Ambrosio de Morales, al que comisionó para que recopilase datos para su obra Crónica General de España.

Durante el Barroco y la Ilustración, no se alcanzó el nivel que en esos momentos había en otros países como Italia, Alemania o Francia. Tras un periodo, en el que no se procura nada más que parangonar los monumentos de la región con otros conocidos de la cultura universal, será en la segunda mitad del XIX, cuando comiencen a realizarse excavaciones y prospecciones con un carácter  científico en las que se estudian los yacimientos arqueológicos [i].

   

-LAS COLECCIONES

          Como referente de las antiguas colecciones en Extremadura tenemos, el denominado “Jardín de Antigüedades” promovido en Mérida en el s. XVIII por  Fray Domingo de Nuestra Señora y Agustín Francisco Forner y Segarra, que se situaría en solar que hoy ocupa el Parador Nacional y que entonces era Convento de Jesús.

             De este siglo y también en la ciudad de Mérida se dispuso a instancias del consistorio emeritense  una colección de hallazgos “que mostraban la grandeza de Mérida y su antigüedad” a todos aquellos que entrasen en la ciudad por el Puente.

             Hasta un siglo después, 1838, no se hizo realidad la creación de un Museo, que mas que como tal, funcionaba como deposito de antigüedades. Con la creación de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Badajoz  fundada en 1844  bajo las directrices de la Real Academia de la Historia, se comienza a tener constancia real y completa de la situación del Patrimonio en la región. En 1845 y junto al comienzo de las primeras excavaciones en el Alcazaba de Badajoz se establece un Museo en el que se depositaran las antigüedades recogidas por la Comisión en toda la Provincia [ii].  

Palacio de Monsalud (Ayuntamiento de Almendralejo).

 

EL  V MARQUÉS DE MONSALUD. VIDA Y OBRA 

                 El V Marqués de Monsalud, hijo de D. Carlos José Solano y Dª María Teresa Gálvez, nace en Madrid el 20 de mayo de 1858[iii] y es bautizado con los nombres de MARIANO JUAN CARLOS BERNARDINO JOSÉ MARÍA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD. Su vida estudiantil transcurre en Bélgica, donde cursa estudios en un Colegio de la Compañía de Jesús y termina en la Universidad de Lovaina, en la que se titula adquiriendo una formación humanística y científica.

                Al morir su padre, pasó a D. Mariano el título de Marqués de Monsalud, habiendo recibido poco antes, el de Vizconde de Torres Secas.

                Tras la muerte de D. Carlos, madre e hijo dejaron su mansión de Madrid por una casa más pequeña, en la que sólo pasarán pequeñas temporadas, ya que su lugar de residencia habitual será  el Palacio de Monsalud en Almendralejo; ni la llamada académica, que requería la capital como lugar de estancia, supuso a D. Mariano la tentación de abandonar la Baja Extremadura. Mientras fue aspirante a numerario, lo único que hacía,  era datar ficticiamente en la capital del Reino lo que en realidad escribía en Almendralejo, con la ayuda y comprensión de Fidel Fita [iv]. Cuando fue elegido Numerario de la Real Academia de la Historia, para ocupar la medalla 21, el 2 de diciembre de 1898, para lo que leyó el discurso de recepción el 3 de junio de 1900[v], no tuvo empacho en optar  por seguir haciendo vida en Almendralejo, aún a costa de un absentismo que, incluso, en alguna ocasión le ponía en situaciones delicadas [vi].

               En este palacio, hoy Ayuntamiento de Almendralejo, vivía el Marqués casi pobremente, sin utilizar apenas sus lujosas estancias, que no obstante, mantenía con el mayor cuidado (Fig.1). Habitualmente ocupaba un pequeño despacho y una modestísima habitación, donde pasaba largas horas entregado a sus lecturas y a la preparación de sus trabajos, que son casi en su totalidad estudios epigráficos que enviaba a la Revista de Extremadura y al Boletín de la Real Academia de la Historia; también escribía informes sobre monumentos arqueológicos como los del Palacio Real de Olite, el Castillo de Loarre, la Iglesia de Santa Eulalia y las torres del Salvador y San Martín; En sus últimos años de vida, se dedicó a hacer una copia literal de la " Vida y Obras de la Venerable María del Niño Jesús Meneses, natural de la villa de Berzocana. Esta obra consta de 800 páginas, en las que por su cuidada caligrafía, podemos ver que le debió dedicar tanto tiempo como a sus trabajos de mayor interés científico [vii].

 

LA COLECCIÓN MONSALUD

 

       Entre los objetos que pertenecieron a la Colección Monsalud de Almendralejo, se encontraban:

 

-          Alhajas de oro ( Fig.2 ) - conos, brazaletes, sortijas de alambre encontradas en Alange, 200 hachas de ofita pertenecientes a la Vega del Harnina.

-          Armas y utensilios anteriores a la época romana, como: cuchillos, puntas de flechas de silex, punzones de hueso, rodajas de barro y piedra perforadas, un agitador de piedra, molinos de cuarzo y martillos

-          De época romana: columnas de las que dieciséis se encuentran en la Finca Fi-Vallés ( Fig.3 ) junto con veinte basas restauradas y adaptadas, cinco capiteles, un sarcófago y cuatro ánforas, tejas, baldosas, objetos de cerámica y vidrio como lucernas, platos y tazas, hoy desaparecidas; también de esta época e igualmente desaparecidos, tenía en su colección una serie de bronces.

-          De época visigoda formaban parte de su colección: fíbulas, anillos, elementos de adorno, desaparecidas, y las que se encuentran hoy en la Colección de Almendralejo: pilastras, canceles, cimacios, impostas e inscripciones ( Fig. 4).

                  Hay un lote de 143 piezas que pasaron al Museo Arqueológico de Madrid, de las que más de 60 son inscripciones [viii].

            En la Colección Monsalud de Almendralejo en la actualidad podemos encontrar, además una inscripción árabe, un escudo, dos columnas y un parteluz medieval y una clave gótica (Fig.5). En el patio exterior también podemos ver una muestra de 4 cistas del yacimiento de “Las Minitas” [ix].

 

          

LA MUERTE DEL MARQUÉS Y DESAPARICIÓN DE LAS PIEZAS

 

           El Marqués de Monsalud muere en Madrid el 6 de febrero de 1910 en el modesto piso que ocupaba junto a su madre en el 41 de la calle de Jacometrezo; fue enterrado en la cripta del castillo de Torres Secas, en la provincia de Huesca, propiedad de la familia materna. Al Marqués le sobrevive su madre, en quien revertieron todos los bienes del hijo, y que murió poco después, en noviembre de 1911. Entre las cláusulas testamentarias de dicha señora, hay una que dice así. “ Es su deliberada voluntad que todos los muebles, porcelanas, relojes de sobremesa y objetos de cariño, retratos de familia, y demás objetos artísticos que existen en la casa de Madrid, sean trasladados al palacio de Almendralejo, donde permanecerán y se conservarán juntamente con los demás objetos análogos que en dicho palacio existen”, y en otra añadía: “Impone a Don Carlos Solano y Adán de Garza, la obligación de concluir las obras trazadas por el finado hijo de la testadora, señor Marqués de Monsalud, en el palacio de Almendralejo, con arreglo a las instrucciones que ha dejado el mismo, así como la instalación de las antigüedades y la colocación de todos los objetos del Museo, una vez terminadas las obras pertinentes”. Tan bellos propósitos jamás llegaron a realizarse; al lado de estas disposiciones había otra en que la Marquesa mandaba fundar en Almendralejo un asilo y un hospital [x]. Para atender a dicha fundación y a otros gastos testamentarios, hubo de enajenarse gran parte de la herencia. Entre lo vendido por los herederos no figuró de momento el palacio Marquesal, ni su colección. Sin embargo, debió quedar muy abandonado tanto el edificio como su contenido.

                Desde la muerte del Marqués, nunca vivió en él ninguno de sus dueños, y quedó encomendada su custodia a simples encargados. En teoría, no debió tocarse ninguno de los objetos allí reunidos, mucho menos, la parte arqueológica del patio; años después, según información de personas que lo vieron, todavía quedaba incluso entre el mobiliario, objetos muy valiosos.  Pero esta situación de abandono se prolongó demasiado tiempo, para no dejar huella profunda en los diferentes lotes de piezas coleccionadas, incluidas las epigráficas, que pudieron tentar menos la codicia de nadie. Precisamente en su aspecto menos brillante en lo frágil de su materia o en lo pequeño de su tamaño, pudo estar el motivo de su desaparición, perdidas o destrozadas al cabo del tiempo. De hecho, hay una serie de piezas publicadas por Monsalud como pertenecientes a su colección, desaparecidas ahora, y que hubieron de perderse en este período, dándose la circunstancia de que muchas de ellas eran objetos de barro, pequeños y menos vistosos y consistentes.

                Duró esta situación hasta 1929, en que D. Carlos Solano y Adán de Yarza, heredero de los bienes de la Marquesa, vendió el palacio con todo cuanto encerraba, al abogado de Badajoz D. Mariano Larios. Este se deshizo pronto de los muebles y objetos arqueológicos - artísticos, que fueron adquiridos en lote por D. Rafael Casulleras en 1930, sin que se hiciera el inventario detallado de las piezas adquiridas. El Sr. Casulleras las sacó casi en su totalidad del palacio de Almendralejo, distribuyéndolas rápidamente entre diferentes compradores. La Dirección General de Bellas Artes compró el lote mayor, con destino al MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL DE MADRID [xi], Un total de 143 piezas, entre lápidas, esculturas, fragmentos arquitectónicos y objetos prehistóricos. D. Manuel  Gómez Moreno adquirió un grupo pequeño de inscripciones. Otro conjunto, quizá el más valioso, pasó a manos de D. Damián Matéu, pero se perdió durante la Guerra Civil. Según Casulleras, apenas había piezas epigráficas, en cambio si, muchos objetos de metal, entre ellos la colección de pulseras, anillos, brazaletes, etc. Un tercer lote fue vendido a D. Jaime Rosquellas, de quien en 1942, pasó a manos de D. Emilio y D. Antonio Trinxet Pujol, que los adaptaron a su finca de San Felíu de Codinas “ Heredad Fi-Vallés”. Hay en él diversas columnas, basas, capiteles, un ara funeraria con inscripción, un sarcófago, cuatro ánforas y algunos objetos más. Finalmente, todavía quedaron en el palacio de Monsalud, que pasó a ser de la Falange Española, casi todas las piezas que el Marqués tenía empotradas en los muros, y alguna más [xii]. Estas piezas serán apiladas en el Parque de Obras de Almendralejo cuando se hicieron las obras para reacondicionar el palacio y adaptarlo a su función como Ayuntamiento de Almendralejo, otras se dispersaron  y gracias a la labor de D. Francisco Blasco a iniciativa del entonces concejal D. José García Cano serían recogidas en el Antiguo Ayuntamiento, donde se instaló por segunda vez la Colección Monsalud, hay un tercer intento de abrir la colección siendo concejal de cultura D. Ramón Gutiérrez Rubio,  hasta que el Curso de Arqueología de la UPAL ubicó definitivamente al cuarto intento, en el mes de diciembre de 1998, definitivamente las piezas en el lugar donde se encuentran hoy, en el Conventual de San Antonio.  

      

·         APROXIMACIÓN A LA ÉPOCA  A TRAVÉS DEL ANÁLISIS DE UNA PIEZA

 

-   Supone un acercamiento visual del alumno a una época, vinculándola a imagen de una pieza de la Colección.

-   El alumno desarrolla la capacidad de  describir  de piezas pertenecientes a distintas etapas de la historia del arte.

-   Por otra parte, se introduce al alumno en los distintos aspectos en los que se desarrollaba la vida  diaria en esa etapa de la historia.

-   Se completa la ficha con un cuestionario sobre los conceptos analizados

 

·         EL CONOCIMIENTO DE UNA CULTURA A TRAVÉS DE SUS TEXTOS

 

-   La lectura de textos clásicos a los que puedan vincularse piezas pertenecientes a la Colección servirá de excusa para dar a conocer a los alumnos obras de autores clásicos.

-   También se incluyen textos del Marqués de Monsalud referentes a la pieza que se analice en cada ficha, sirviendo esto para introducir el concepto de historiografía en el alumno.

-   El análisis de textos y fuentes literarias es el elemento inductor para que el alumno haga uso de la bibliografía y estimular así su capacidad investigadora.

-   El desarrollo de esta capacidad se plantea en las fichas como un juego en el que debe seguir una serie de pistas que aparecen en ciertas publicaciones y que llevan a la búsqueda encadenada de referencias bibliográficas donde se obliga al alumno a leer textos para encontrar la solución al enigma.

 

BIBLIOGRAFÍA

 1.        álvarez Martínez, J.Mª. "La arqueología extremeña entre la tradición y el cambio. Algunos apuntes". R.E.E. T.LV. I . Badajoz, 1999. pp 93-115.  Ortiz Romero, p. "Introducción a una historia de la arqueología en Extremadura." UNEX, 1986.

2.        álvarez Martínez, J.Mª.  “Op.Cit.”p.

3.        García Iglesias, L. “El Noble estudioso de Almendralejo”. Autógrafos del Marques de Monsalud en el archivo del P. Fidel Fita. Excma. Diputación de Badajoz. 1997. Colección Historia nº 22. pp. 19-20.

4.        La relación entre F. Fita y el marques de Monsalud, interesada por ambas partes, fue muy intensa. CF. GARCÍA IGLESIAS, L. “Op.Cit.” passim.

5.        Sobre el Discurso: Monsalud, M. de. “Arqueología romana y visigótica de Extremadura”. Discurso y contestación del R. P. Fidel Fita y Colomer. Madrid, 1906.

6.        Mallón, j. y Marín, T. “Las inscripciones publicadas por el marques de Monsalud. 1897-1908. Estudio crítico. Madrid, C.S.I.C., 1951. p. XII.

7.        Callejo Serrano, C. “Inscripciones del Museo de Cáceres publicadas por el Marques de Monsalud y por Mallón y Marín”. R.E.E. XXVI, III, 1970. pp.421-426 y 461.

8.        Mallón y Marín. “Op.Cit.”p. XIV

9.        Monsalud, M. de. “Prehistoria de Extremadura. La Vega de Harnina de Almendralejo”. Rev. de Extremadura II, V, 1900 pp. 193-201. MÉLIDA, J.R. “Catalogo monumental de España. Provincia de Badajoz. (1907-1910). T. II. Madrid, 1926. p. 53, nº 2064.

10.     GARCÍA IGLESIAS, L. “Op.Cit.” p. 46

11.     Navascues, J.Mª. “Museo Arqueológico Nacional. Adquisiciones en 1930. Colección de antigüedades que pertenecieron al señor marques de Monsalud. Nota descriptiva”. Madrid, 1931.

12.     Sobre las vicisitudes de la colección véase:  MARIN, T. “El V Marques de Monsalud y su colección de Almendralejo”. R.E.E. 1-2, 1951. pp. 353-375.

13.     Sobre guías didácticas: "El Museo Nacional de Arte Romano en dibujos: (Una experiencia didáctica)". Ministerio de Cultura, Dirección General de Bellas Artes y Archivos, Dirección de los Museos Estatales. Madrid, 1990. 95 p. GARCÍA MARTINEZ, C. y RAYA TELLEZ, J. "Museo Nacional de Arte Romano-Mérida. Guía didáctica." E.R.E. Mérida, 1990. 321 p. CANZOBRE GONZALEZ, A. (et al.). "La Cocosa y el mundo rural romano." Dip. Prov. de Badajoz. Badajoz, 1994. 93 p.

14.     PavÓn SOLDEVILA, I. "Aproximación al estudio de la edad del bronce en la cuenca media del Guadiana: La Solana del Castillo de Alange (1987)." Dip. Prov. de Cáceres. Cáceres, 1994. MONSALUD, M. de. “Citanias extremeñas”. Rev. de Extremadura. III, XIX, 1901, pp. 6-13.

15.     Calero Carretero, J.A. “Una pieza decorada con vides de la colección Monsalud de Almendralejo” XI Jornadas de Viticultura y Enología de Tierra de Barros. Almendralejo, 1989. pp. 293-302.  Calero Carretero, J.A. “A propósito de una pieza de la colección Monsalud de Almendralejo”. XVI Jornadas de Viticultura y Enología de Tierra de Barros. Almendralejo, 1995. pp. 707-718.

16.     Cruz VILLALÓN, M. “Mérida visigoda. La escultura arquitectónica y litúrgica”. (Col. Roso de Luna, nº 2). Badajoz, 1985.

17.     Melida, J.R. “Op. Cit.”

18.     En la realización de la Ficha didáctica, se han manejado las siguientes guías: Museo Arqueológico Provincial. Badajoz. Guía. Badajoz, Junta de Extremadura. Consejería de Cultura y Patrimonio. 1998. Emérita: una iniciación a la cultura clásica. Mérida. Junta de Extremadura. Consejería de Educación y Juventud, 1997. Augusta Emérita: paseo por una ciudad romana. 1º Premio Encuentra tu genio 1997. Mérida, s.a. GONZALEZ CARBALLO, J.L. y SIERRA PADILLA, Mª G. El fenómeno megalítico en Extremadura.  Mérida. Junta de Extremadura. Consejería de Educación y Juventud, 1999.

 

Artículo publicado en Actas de las II Jornadas de Humanidades Clásicas del IES Santiago Apóstol de Almendralejo "LA COLECCIÓN MONSALUD, UN RECURSO DIDÁCTICO.   por Mercedes García Hernández y Juan Diego Carmona Guerrero.