I. Adecuación de objetivos al contexto socioeconómico y cultural y a las características del alumnado

I.a. Análisis del contexto 

I.b. Objetivos de Bachillerato 

II. Metodología didáctica

II.a. Criterios metodológicos para la etapa 

III. Criterios generales sobre evaluación y promoción 

III.a. Consideraciones generales acerca de la evaluación

III.b. Criterios de evaluación

III.c. Criterios de promoción y titulación 

III.d. Procedimiento para la reclamación de calificaciones 

IV. Orientaciones para incorporar los contenidos de carácter transversal

V. Atención a la diversidad 

VI. Materias optativas e itinerarios

VI.a. Modalidades de Bachillerato y optativas en cada una de ellas 

VI.b. Actividades de Estudio alternativas a la enseñanza de la Religión 

VI.c. Cambio de itinerario 

VI.d. Criterios de distribución horaria y utilización de espacios 

VI.e. Utilización de espacios y recursos 

VII. Evaluación del proceso enseñanza-aprendizaje, de la práctica docente y del Proyecto Curricular de Etapa

VIII. Plan de Orientación y Acción Tutorial

VIII.a. Plan de Orientación Académica y Profesional

VIII.b. Plan de Acción Tutorial

 


 

  1. ADECUACIÓN DE OBJETIVOS AL CONTEXTO SOCIOECONÓMICO Y CUTURAL Y A LAS CARACTERÍSTICAS DEL ALUMNADO.

I.a. Análisis del contexto.

El I.E.S. Santiago Apóstol está ubicado al sureste de la ciudad de Almendralejo, capital de la comarca de Tierra de Barros, zona eminentemente agrícola (vid y olivo), con una amplia representación de los sectores de la construcción y de la metalurgia, y con una pujante industria de transformación y comercialización de sus productos.

Un análisis más detallado del contexto sociocultural de nuestro Centro está ya realizado y redactado en el Proyecto Educativo. Nos limitamos aquí a reseñar algunos puntos que inciden especialmente en el alumnado de Bachillerato.

El número de matriculados en este curso 99/00 en Bachillerato es de unos 220 alumnos, de los que 140 cursan el Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales y 80 el Bachillerato de Tecnología.

Los alumnos de Bachillerato proceden de nuestra localidad y de la comarca. Hay que tener en cuenta que es el único centro de la zona que ofrece la modalidad de Bachillerato de Tecnología.

El nivel socioeconómico y cultural de las familias de los alumnos que acoge nuestro Centro corresponde a la clase media-baja y trabajadora fundamentalmente.

Características del alumnado de Bachillerato.

Entre los 16 y 18 años, los chicos y chicas continúan con el proceso de acentuación y afianzamiento de los cambios fisiológicos, psicológicos y sociales que marcan su transición hacia la vida adulta.

En el ámbito cognitivo, el desarrollo del pensamiento formal les permite asumir nuevas habilidades y otros papeles sociales, y adquirir variables morales superiores. El razonamiento formal les permitirá operar sobre proposiciones y no sólo sobre objetos reales y concretos: les posibilitará enfocar la resolución de un problema atendiendo a todas las situaciones y relaciones posibles, formular hipótesis explicativas y verificarlas sistemáticamente mediante procesos deductivos y experimentales, así como someter los resultados a las pruebas de un análisis deductivo.

Los ámbitos de desarrollo de la autonomía personal y la inserción social aparecen muy ligados en esta etapa. Los chicos y chicas de estas edades suelen estar muy preocupados por agradar a los demás y por conformar sus actitudes y acciones a las normas sociales, sobre todo a las que rigen el grupo de iguales. Paralelamente, muestran un marcado interés por diferenciarse, por construir su propia imagen y personalidad y su proyecto de vida. Es el período de consolidación de la identidad personal, que se concreta en la adquisición de una conciencia moral autónoma, de reciprocidad, en la adopción de valores significativos y en la elaboración de un concepto de sí mismo acompañado de una autoestima básica.

Este proceso de afirmación personal tiene lugar mediante la inserción en una "cultura de edad", que se caracteriza por un estilo de vida peculiar y unos hábitos y valores propios. Las nuevas potencialidades cognitivas les permiten reflexionar sobre sí mismos, sobre su entorno, así como una posible apertura al diálogo con los demás si se propicia un clima de participación democrática, tanto en el entorno escolar como en el familiar.

La etapa se presenta como el momento de la elección vocacional, de la adopción de creencias y actitudes, del compromiso con valores, del proyecto de vida y, sobre todo, de la formación de la identidad personal y el afianzamiento de una personalidad capaz de autoevaluarse y rectificar, según el proyecto de vida trazado.

I.b. Objetivos de Bachillerato.

Los objetivos generales que nos marcamos para el Bachillerato son los siguientes:

  1. Dominar la lengua castellana, oral y escrita. En este punto consideramos fundamental la participación de todo el profesorado, independientemente del Departamento al que pertenezca, para lo cual se establecen pautas comunes de trabajo y criterios uniformes para la evaluación de este objetivo. Por eso hacemos hincapié en la necesidad de que todo el profesorado recoja en sus programaciones aspectos relativos a la expresión y los introduzca en sus criterios de corrección. Asimismo, creemos que la comprensión y el comentario de textos es algo que se debe trabajar desde las distintas áreas, usando, claro está, textos con contenidos relativos al área que se imparta.
  2. Expresarse con fluidez y corrección en una lengua extranjera.
  3. Analizar y valorar críticamente las realidades del mundo contemporáneo y los antecedentes y factores que influyen en él, con una incidencia especial en las circunstancias que determinan su contexto más próximo: nuestra región y nuestra ciudad.
  4. Comprender los elementos fundamentales de la investigación y del método científico. Prestaremos especial atención a la presentación formal de los trabajos de investigación realizados por los alumnos, que deberán ajustarse a unas normas básicas y comunes para todos los Departamentos.
  5. Consolidar una madurez personal, social y moral que les permita actuar de forma responsable y autónoma. En nuestro Proyecto Educativo hay una pormenorizada relación de los valores morales y sociales que pretendemos inculcar en nuestros alumnos.
  6. Participar de forma solidaria en el desarrollo y mejora de su entorno social, como concreción de una de las señas de identidad de nuestro Centro, el alto grado de apertura y sensibilidad hacia todas las circunstancias de su entorno.
  7. Dominar los conocimientos científicos y tecnológicos fundamentales y las habilidades básicas y propias de la modalidad de Bachillerato elegida. Desde la etapa educativa anterior, y con continuación en el primer curso de Bachillerato, se establecerá un plan de adquisición de técnicas y hábitos de estudio, elaborado por el Departamento de Orientación y desarrollado por los profesores tutores, para su aplicación por todos los profesores del Centro.
  8. Desarrollar la sensibilidad artística y literaria como fuente de formación y enriquecimiento cultural. Para desarrollar la sensibilidad artística y literaria sería de gran ayuda contar con todas las potencialidades que pueda ofrecer la biblioteca.
  9. Utilizar la educación física y el deporte para favorecer el desarrollo personal, y fomentar su práctica en el tiempo de ocio como medio de combatir las prácticas poco saludables demasiado generalizadas entre nuestros jóvenes.

II. METODOLOGÍA DIDÁCTICA.

El Bachillerato ha de contribuir a la adquisición –iniciada en las etapas educativas anteriores- del pensamiento abstracto formal por parte de los alumnos, así como a la consolidación y desarrollo de otras capacidades sociales y personales.

Como principio general, hay que resaltar que la metodología educativa en el Bachillerato ha de facilitar el trabajo autónomo del alumno, potenciar las técnicas de indagación e investigación, y las aplicaciones y transferencias de lo aprendido a la vida real.

La especialización disciplinar debe complementarse con la presencia en las distintas materias de contenidos educativos imprescindibles en la formación de los ciudadanos, como son la moral y cívica, la educación para la paz, para la salud, para la igualdad entre los sexos, educación ambiental, educación sexual, educación del consumidor y educación vial.

Las enseñanzas del Bachillerato han de contribuir a orientar a los alumnos en un determinado camino educativo, y también profesional, resultando interesantes y valiosas, tanto para alumnos altamente motivados y orientados por un claro proyecto de estudios superiores, universitarios o profesionales, como para aquellos otros que deseen cursar el Bachillerato como forma básica de acceso a un nivel cultural más alto.

La forma de organizar la acción didáctica en el aula y el carácter que se otorga a cada uno de los elementos del currículo configuran un singular estilo educativo y un clima escolar que tienen una repercusión directa en el desarrollo de los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Si bien existen metodologías diversas que permiten desarrollar intenciones educativas similares, nos parece conveniente considerar algunas orientaciones generales que guíen la toma de decisiones metodológicas en esta etapa.

II.a. Criterios metodológicos para la etapa.

  1. Consideramos la GLOBALIZACIÓN como uno de los principios metodológicos fundamentales, entendida no tanto como la aplicación de un método determinado, sino como aquella perspectiva que descubre las relaciones entre los diversos objetos de estudio y logra integrarlos en visiones superiores, más simples y completas.

Coherentemente procuraremos que en todas las secuencias de aprendizaje se den estos tres momentos: una primera visión panorámica de conjunto, un análisis de las partes con la profundidad que permiten las condiciones de los alumnos y alumnas, y una síntesis enriquecida. Desde este enfoque, concretamos la globalización en las siguientes acciones:

Con estos medios pretendemos que los alumnos/as vayan alcanzando aquella visión simple y coherente de la realidad que caracteriza la madurez intelectual y personal del individuo.

b)La INTERDISCIPLINARIEDAD hace referencia a la aportación que una materia recibe de las otras para analizar de forma más completa la parte de la realidad que es objeto de su estudio. Para favorecer una relación interdisciplinar proponemos:

c) Consideramos que los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales han de regirse por el principio de GRADUALIDAD, para que los alumnos no se sientan desbordados por ellos, sino que vayan experimentando que son capaces de dominarlos, adquieran seguridad en su conocimiento y puedan acceder con naturalidad a niveles superiores.

La aplicación de este principio debe abarcar desde los contenidos (ampliación de vocabulario, complejidad de los conocimientos, avance hacia la abstracción, paso al conocimiento científico y experimental...) hasta la presentación en el aula.

d) Consideramos el aprendizaje como un PROCESO SOCIAL Y PERSONAL que el alumno construye al relacionarse de forma activa con las personas y con la cultura. Por ello deseamos destacar la importancia que tienen para este centro la interacción social y el lenguaje en el aprendizaje. Consecuentemente, el diálogo, el debate y la confrontación de ideas e hipótesis constituirán un elemento importante de la práctica en el aula.

e) La progresiva consolidación del pensamiento abstracto ha de permitir que la INVESTIGACIÓN como método de trabajo adopte procedimientos y formulaciones conceptuales más próximos a los modelos científicos. Por ello, la aplicación del método científico debería cobrar especial relevancia en esta etapa y, de este modo, potenciarse las técnicas de indagación e investigación. Por otra parte, será conveniente que el profesorado contemple su labor docente como un trabajo fundamentado, sometido a revisión y contraste.

f) Aprender supone MODIFICAR Y ENRIQUECER los esquemas de conocimiento de que disponemos para comprender mejor la realidad y actuar sobre ella. Proponemos, por lo tanto:

El progreso científico y tecnológico de la sociedad en que vivimos reclama una diversificación de los medios didácticos que se utilizan en el aula. La acción docente debe aprovechar las variadas y sugestivas posibilidades que ofrecen los medios didácticos para favorecer, enriquecer y motivar el aprendizaje, sin descuidar el papel prioritario que ha de tener la toma de contacto directo con los objetos de aprendizaje, siempre que esto sea posible. La actividad en el aula también es un espacio adecuado para realizar un análisis crítico de estos medios.

Conviene señalar que estos medios están al servicio del proyecto educativo que se quiere llevar a cabo, y no al revés; por lo tanto, deben adaptarse a las finalidades educativas que se persigan.

Los Departamentos Didácticos especificarán en sus programaciones la metodología propuesta para cada una de las materias.

III. CRITERIOS GENERALES SOBRE EVALUACIÓN Y PROMOCIÓN.

La evaluación es un instrumento fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje, que ha de permitir recoger sistemáticamente información relevante para, en su caso, introducir mejoras en el proceso. La promoción y la nota que hará media con la Prueba de Acceso a la Universidad surgen como consecuencia de la evaluación y habrán de apoyarse en criterios que permitan alcanzar la mayor objetividad posible en la toma de decisiones. Por tanto, la evaluación debe referirse tanto a cómo están aprendiendo los alumnos como a la revisión de la práctica docente en el ámbito del aula.

En el proyecto curricular responderemos al qué evaluar (criterios de evaluación), al cómo evaluar (procedimientos e instrumentos de evaluación) y al cuándo evaluar (en qué momentos del proceso de enseñanza-aprendizaje) desde el contexto de nuestro centro.

En estricta coherencia con lo anterior, la evaluación en Bachillerato habrá de ser continua, procesual, formativa, integradora, personalizada, participativa y objetiva.

CONTINUA porque tratará al alumno/a en su globalidad, teniendo en cuenta todos los mecanismos que el alumno utiliza en su proceso de aprendizaje. La participación en las actividades de aula, las actividades de profundización diarias, los trabajos de investigación individuales y/o en grupo, la exposición de esos trabajos, etc. serán otros tantos referentes a tener en cuenta. Por tanto no se podrá tomar como único referente una sola nota obtenida en un examen o prueba escrita, o la media de tres pruebas escritas. Por otra parte, sólo a partir de ejercicios escritos, no siempre será posible evaluar los procedimientos y, sobre todo, las actitudes y valores.

" El proceso de evaluación de los alumnos incluirá dos tipos de actuación.: La evaluación continua que se realiza a lo largo de todo el proceso de aprendizaje y la evaluación final que valora los resultados conseguidos por el alumno al término del periodo lectivo".(O.M. 12/Nov./92; BOE 20/Nov.)

De la concepción de evaluación continua se deriva que la evaluación ha de ser PROCESUAL. Evaluar no puede significar sólo "medir" resultados, y en un momento concreto. La riqueza de los procesos de enseñanza-aprendizaje -especialmente en los contenidos procedimentales y actitudinales-, exige que se evalúen éstos. Participación en debates, exposición de trabajos, valoración de un trabajo de investigación en equipo, interacción social entre alumnos/equipos de trabajo, observación del trabajo personal (oral y/o escrito), comentarios de texto, etc. han de ser referentes tenidos en cuenta en la evaluación de los procesos de enseñanza-aprendizaje que desarrollan los alumnos.

"Con el fin de recoger de manera sistemática las informaciones derivadas del proceso de aprendizaje, se celebrarán, al menos, tres sesiones de evaluación y de calificación a lo largo de cada curso." (O.M. 12/Nov./92; BOE 20/Nov.)

Una evaluación que sólo clasifique a los alumnos entre aprobados y suspensos, o en diferentes gradaciones, dentro del aprobado, será simplemente sancionadora. Consideramos que es mucho más educativo que el alumno sepa donde se encuentra, que es lo que no conoce, no sabe hacer, donde están sus limitaciones... La información que suministra la evaluación debe servir como punto de referencia para la actuación pedagógica. "La evaluación del proceso de aprendizaje de cada alumno debe cumplir una función FORMATIVA, aportándole información sobre lo que realmente ha progresado, las estrategias personales que más le han ayudado, las dificultades que ha encontrado y los recursos de que dispone para superarlas."

"Para ello, los tutores de cada grupo y los Profesores de las distintas áreas y materias mantendrán una comunicación fluida con los alumnos y sus padres o tutores en lo relativo a las valoraciones sobre el aprovechamiento académico de los alumnos y la marcha de su proceso de aprendizaje, así como, en su caso, en lo referente a las medidas de refuerzo educativo o adaptación curricular que se adopten". (O.M. 12/Nov./92; BOE 20/Nov.)

"A tal fin, a comienzos de curso, los Directores de los centros comunicarán a los alumnos y a los padres o tutores de estos las horas que cada tutor del centro tiene reservadas en su horario para atenderles. El tutor del grupo facilitará a los alumnos o a sus padres o tutores las entrevistas que estos deseen tener con los Profesores de un área o materia determinada.

El tutor, después de cada sesión de evaluación, así como cuando se den circunstancias que lo aconsejen, informará a los padres o tutores y a los alumnos sobre el aprovechamiento académico de estos y la marcha de su proceso educativo. Esta comunicación se hará por escrito en la forma que determinen los respectivos proyectos curriculares de etapa e incluirá en su caso, las calificaciones que se hubieran formulado." (O.M. 28/Agosto/95. BOE 20/9)

En nuestro Centro se enviará un boletín informativo a las familias con las calificaciones de los alumnos, una vez terminada la respectiva sesión de evaluación. En la primera evaluación, y en la evaluación 0 se tendrá una entrevista colectiva y personal con la familia con este motivo. En la evaluación 2ª y 3ª se mantendrá una entrevista personal con las familias que estime el tutor conveniente.

"En la evaluación correspondiente al segundo curso, al formular la calificación final, los Profesores deberán considerar, junto a los elementos mencionados en el número anterior, las posibilidades de los alumnos para proseguir estudios superiores." (O.M. 12/Nov./92; BOE 20/Nov.)

Si lo que se pretende es que el alumno alcance las capacidades expresadas en los Objetivos Generales de la Etapa de Bachillerato, que se habrán desarrollado a través de los Objetivos Generales de las distintas áreas, la evaluación ha de ser INTEGRADORA. Esto implica tener en cuenta que el proceso de evaluación, por su carácter formativo ya aludido, formará parte inseparable en todas las actividades de enseñanza-aprendizaje (y no un apéndice final), y que los contenidos de las áreas y materias tienen tres componentes (conceptos, procedimientos y actitudes/valores). La importancia relativa des estos tres tipos de contenidos, en la calificación deberá definirse por cada Dpto. Didáctico, para cada materia, en su correspondiente programación didáctica, que por definición forma parte de este Proyecto Curricular.

La evaluación ha de tener una dimensión PERSONALIZADA. No ha de tener en cuenta exclusivamente el nivel medio de la clase (evaluación referida a norma), sino que ha de considerar las características individuales del alumno (evaluación referida a criterios). Los referentes son los objetivos generales de la Etapa y del Área/Materia, así como los criterios de evaluación relativos a contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales. Estos criterios generales por áreas, han sido establecidos en el Real Decreto 1179/1992 (BOE 21/10/92) por el que se establece el Currículo de Bachillerato, y hasta tanto no sean contextualizados para nuestro Centro por los Dptos Didácticos, en sus respectivas Programaciones, constituirán el referente de las materias de ese Dpto.

"La valoración de los aprendizajes de los alumnos se hará tomando como referencia inmediata los criterios de evaluación establecidos para cada materia. Su nivel de cumplimiento deberá ser medido en relación a los objetivos educativos del Bachillerato." (O.M. 12/Nov./92; BOE 20/Nov.)

Las finalidades educativas que la LOGSE ha asignado al Bachillerato son: "favorecer la madurez intelectual y humana de los alumnos, así como dotarles de los conocimientos y habilidades que les permitan desempeñar sus funciones sociales con responsabilidad y competencia, y prepararles, en fin, para estudios posteriores, sean universitarios sean de naturaleza profesional". Los objetivos educativos de cada una de las materias de bachillerato, están enunciados en términos de capacidades que se espera que los alumnos alcancen mediante las correspondientes enseñanzas, a su vez, relacionadas con las capacidades de carácter más general que, señaladas por la LOGSE, el bachillerato ha de contribuir a desarrollar.

"Al término del periodo lectivo, en la última sesión de evaluación, se formulará la calificación final de las distintas materias del curso. Dicha calificación tendrá en cuenta, junto con la valoración de los aprendizajes específicos de la materia, la apreciación sobre la madurez académica del alumno en relación con los objetivos del Bachillerato." (O.M. 12/Nov./92; BOE 20/Nov.)

Concluimos, por tanto, que la evaluación es un proceso que debe llevarse a cabo de forma continua y personalizada, aportando información al alumno/a sobre lo que realmente ha progresado respecto de sus posibilidades, sin excesivas comparaciones con supuestas normas estándar de rendimiento.

Por otra parte, consideramos necesario que el ALUMNO PARTICIPE en el proceso de evaluación a través de la autoevaluación y la coevaluación, en esta etapa educativa en la que se pretende impulsar la autonomía del alumnado y su implicación responsable, y en la que la elaboración de juicios y criterios personales sobre distintos aspectos es una intención educativa preferente.

Por último, con el fin de garantizar el derecho que asiste a los alumnos a ser evaluados conforme a CRITERIOS DE PLENA OBJETIVIDAD, deberán hacerse públicos los criterios generales sobre evaluación de los aprendizajes y promoción de los alumnos que se aplicarán en los centros.

Asimismo, al comienzo del curso escolar, el Jefe de cada departamento didáctico elaborará la información relativa a la programación didáctica que dará a conocer a los alumnos a través de los Profesores de las distintas áreas y materias asignadas al departamento. Esta información incluirá los objetivos, contenidos y criterios de evaluación del ciclo o curso respectivo para su área o materia, los mínimos exigibles para obtener una valoración positiva, los criterios de calificación, así como los procedimientos de evaluación del aprendizaje que se van a utilizar.

Durante el curso escolar, los Profesores y, en última instancia, los Jefes de departamento como coordinadores de las actividades docentes de los mismos, facilitarán aquellas aclaraciones que, sobre lo establecido en las programaciones didácticas, puedan ser solicitadas por los alumnos y sus padres o tutores.

Los profesores facilitarán a los alumnos o a sus padres o tutores las informaciones que se deriven de los instrumentos de evaluación utilizados para realizar las valoraciones del proceso de aprendizaje. Cuando la valoración se base en pruebas, ejercicios o trabajos escritos, los alumnos tendrán acceso a éstos revisándolos con el Profesor.

A los efectos de lo establecido en la presente Orden se entiende por instrumentos de evaluación todos aquellos documentos o registros utilizados por el profesorado para la observación sistemática y el seguimiento del proceso de aprendizaje del alumno.

Los instrumentos de evaluación, en tanto que las informaciones que contienen justifican los acuerdos y decisiones adoptados respecto a un alumno, deberán ser, conservados, al menos hasta tres meses después de adoptadas las decisiones y formuladas las correspondientes calificaciones finales del respectivo ciclo o curso(OM. 28 Agosto '95). Los departamentos establecerán los procedimientos oportunos para asegurar esta conservación.

Coherentemente, cada Dpto. entregará en la Jefatura de Estudios, al comenzar el curso, junto a las modificaciones que tenga prevista en su Programación Didáctica, una copia de las hojas previstas para que los profesores hagan público entre los alumnos/as los objetivos, contenidos y criterios de evaluación del curso respectivo para su área o materia, los mínimos exigibles para obtener una valoración positiva, los criterios de calificación, así como los procedimientos de evaluación del aprendizaje que se van a utilizar.

Los profesores conservarán, en los respectivos Departamentos, los instrumentos de evaluación utilizados que puedan ser utilizados como garantías de la objetividad en la evaluación de los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Cada Dpto. incluirá en su programación didáctica el valor porcentual que se asignará en cada materia a los contenidos de tipo conceptual, procedimental, así como a las actitudes, normas y valores.

De acuerdo con la OM. de referencia, en nuestro Reglamento de Régimen Interior continuaremos arbitrando normas de funcionamiento que garanticen y posibiliten la comunicación de los alumnos o sus padres o tutores con el tutor y los Profesores de las distintas áreas y materias. Asimismo, seguiremos regulando la intervención de los distintos órganos de coordinación docente para atender las incidencias que pudieran surgir en el proceso de evaluación de los alumnos.

III.a. Consideraciones generales acerca de la evaluación.

"Se denominan sesiones de evaluación y calificación a las reuniones del conjunto de Profesores que imparten docencia al mismo grupo de alumnos celebradas con objeto de contrastar las informaciones proporcionadas por los Profesores de las distintas materias y valorar de manera colegiada el progreso de los alumnos en la adquisición de las capacidades que el Real Decreto 1179/19992, de 2 de Octubre, establece como objetivos del Bachillerato. Dichas reuniones serán coordinadas por el tutor.

La sesión de evaluación contará como instrumento básico con las informaciones y calificaciones que, sobre cada alumno y sobre el grupo, aporten los Profesores de las distintas materias.

El tutor elaborará, a partir de los datos recogidos, un informe síntesis, que será transmitido a los alumnos o sus representantes legales a través del correspondiente boletín informativo. Dicho informe y la correspondiente comunicación incluirán las calificaciones que se hubieran formulado." (O.M. 12/Nov./92; BOE 20/Nov.)

    1. La evaluación será realizada por el conjunto de profesores del respectivo grupo de alumnos, coordinados por el profesor tutor del mismo y asesorados por el Departamento de Orientación. En la evaluación que se realizará por materia, los Profesores considerarán el conjunto de las que comprende el curso, así como la madurez académica de los alumnos en relación con los objetivos del Bachillerato y sus posibilidades de progreso en estudios posteriores.
    2. El proceso de evaluación de los alumnos incluirá dos tipos de actuación: la evaluación continua; que se realiza a lo largo de todo el proceso de aprendizaje; y la evaluación final, que valora los resultados conseguidos por el alumno al término del período lectivo. A comienzos del curso de 1º de Bachillerato se realizará una evaluación inicial, que sirva para detectar diferencias de partida entre el alumnado y nivel medio de los grupos, de forma que se puedan tomar las decisiones adecuadas de atención a la diversidad.
    3. Las calificaciones se formularán de acuerdo con lo establecido en el punto tercero de la Orden de 30 de octubre de 1992, en cifras de 1 a 10, sin decimales (que sólo se consignarán el obtener la nota media del Bachillerato). Se considerarán positivas las calificaciones iguales o superiores a cinco puntos, y negativas las restantes.
    4. La aplicación del proceso de evaluación continua del alumno requiere su asistencia regular a las clases y actividades programadas para cada materia, espcificándose en el Reglamento de Régimen Interior el porcentaje de faltas que implicará para el alumno la pérdida de su derecho a la evaluación continua, porcentaje que oscilará en torno a un 15% de faltas injustificadas a la materia correspondiente.
    5. Se celebrarán al menos tres sesiones de evaluación a lo largo de cada curso.
    6. En los primeros días de septiembre se celebrará una sesión extraordinaria de evaluación y calificación para aquellos alumnos que no hubieran superado todas las materias en la evaluación final del período lectivo.
    7. La evaluación final de los alumnos en aquellas materias que se imparten con idéntica denominación en ambos cursos estará condicionada a la superación de la asignatura cursada en el primer curso.
    8. La evaluación y calificación de las materias pendientes de primer curso se verificará antes de la evaluación final ordinaria de segundo curso.
    9. Los profesores de los cursos de Bachillerato introducirán, al menos un día antes de la sesión de evaluación, las calificaciones de su grupo en el programa I.E.S. 2000 del ordenador de la Jefatura de Estudios o, cuando sea posible, de la Sala de Profesores.
    10. En anexo I introducimos un guión orientativo para trabajar en la sesión de evaluación.

 

III.b. Criterios de evaluación.

Los criterios de evaluación para cada una de las materias serán los establecidos por los Departamentos en las correspondientes Programaciones Didácticas.

Los criterios de aplicación general son los siguientes:

  1. Uso correcto de la lengua castellana, tanto escrita como oral. Cada Departamento fijará en sus programaciones la aplicación concreta de este criterio. La Comisión de Coordinación Pedagógica ha aprobado un modelo de cabecera de examen en el que se recogen notas acerca de la expresión escrita, sin perjuicio de que cada Departamento pueda elaborar y utilizar modelos particulares. El modelo aprobado es el siguiente:
  2. I.E.S. Santiago Apóstol. Curso 2000/01

     

    Asignatura:

     

    Curso/Grupo:

     

    Fecha:

     

    Alumno:

    Nº:

     

    VALORACIÓN EXPRESIÓN ESCRITA

    ORTOGRAFÍA

    REDACCIÓN

    LIMPIEZA

    NOTA

           
  3. Capacidad de comprensión y análisis de textos.
  4. Asistencia a clase: pérdida del derecho a evaluación continua con un 15% de faltas injustificadas.
  5. Presentación y estructuración correcta de los trabajos realizados, atendiendo a las normas que el Centro tiene establecidas (cfr. Anexo II), y a las particulares que los Departamentos establezcan en sus programaciones.
  6. Capacidad de relación de ideas obtenidas de distintas fuentes.
  7. Valoración del pensamiento divergente, de la creatividad y del espíritu crítico.

Los criterios de evaluación expuestos no se utilizarán de forma mecánica, sino que se adaptarán a las características propias del alumnado con el que se trabaje.

III.c. Criterios de promoción y titulación.

  1. Para poder cursar el segundo año de Bachillerato será preciso haber recibido calificación positiva en las materias de primero con dos excepciones como máximo.
  2. Los alumnos que no promocionen a segundo por haber tenido evaluación negativa en más de dos materias deberán cursar de nuevo todas las materias de primero.
  3. Los alumnos que al término del segundo curso tuvieran pendientes de evaluación positiva más de tres materias deberán repetir el curso en su totalidad. Se considerará una sola materia aquella que se curse con la misma denominación en los dos años de Bachillerato (por ejemplo, Latín I y Latín II).
  4. Los Departamentos asumirán las tareas de apoyo y evaluación de los alumnos de segundo curso que tengan una o dos materias del curso anterior. Programarán actividades y pruebas parciales para la recuperación de las materias pendientes. Las programaciones didácticas de los Departamentos desarrollarán dichas tareas, previsiones y criterios, procedimientos e instrumentos de evaluación.
  5. La permanencia en el Bachillerato en régimen escolarizado será de cuatro años, como máximo.
  6. Los alumnos que cursen satisfactoriamente el Bachillerato en cualquiera de sus modalidades recibirán el título de Bachiller. Para obtener este título será necesaria la evaluación positiva en todas las materias.

 

III.d. Procedimiento para la reclamación de calificaciones.

Los alumnos o sus padres o tutores podrán solicitar, de Profesores y tutores, cuantas aclaraciones consideren precisas acerca de las valoraciones que se realicen sobre el proceso de aprendizaje de los alumnos, así como sobre las calificaciones o decisiones que se adopten como resultado de dicho proceso.

En el supuesto de que, tras las oportunas aclaraciones, exista desacuerdo con la calificación final obtenida en un área o materia o con la decisión de promoción o titulación adoptada para un alumno, éste o sus padres o tutores podrá solicitar por escrito la revisión de dicha calificación o decisión, en el plazo de dos días lectivos a partir de aquel en que se produjo su comunicación.

La solicitud de revisión, que contendrá cuantas alegaciones justifiquen la disconformidad con la calificación final o con la decisión adoptada, será tramitada a través del Jefe de Estudios quien la trasladará al Jefe del departamento didáctico responsable del área o materia con cuya calificación se manifiesta el desacuerdo, y comunicará tal circunstancia al Profesor tutor. Cuando el objeto de la revisión sea la decisión de promoción o titulación, el Jefe de Estudios la trasladará al Profesor tutor del alumno, como coordinador de la sesión final de evaluación en que la misma ha sido adoptada.

En el proceso de revisión de la calificación final obtenida en un área o materia, los Profesores del departamento contrastarán las actuaciones seguidas en el proceso de evaluación del alumno con lo establecido en la programación didáctica del departamento respectivo, contenida en el proyecto curricular de etapa, con especial referencia a:

a) Adecuación de los objetivos, contenidos y criterios de evaluación sobre los que se ha llevado a cabo la evaluación del proceso de aprendizaje del alumno con los recogidos en la correspondiente programación didáctica.

b) Adecuación de los procedimientos e instrumentos de evaluación aplicados con lo señalado en la programación didáctica.

c) Correcta aplicación de los criterios de calificación y evaluación establecidos en la programación didáctica para la superación del área o materia.

En el primer día lectivo siguiente a aquel en que finalice el período de solicitud de revisión, cada departamento didáctico procederá al estudio de las solicitudes de revisión y elaborará los correspondientes informes que recojan la descripción de hechos y actuaciones previas que hayan tenido lugar, el análisis realizado conforme a lo establecido en el punto anterior y la decisión adoptada de modificación o ratificación de la calificación final objeto de revisión.

El Jefe del departamento correspondiente trasladará el informe elaborado al Jefe de Estudios, quien comunicará por escrito al alumno y a sus padres o tutores la decisión razonada de ratificación o modificación de la calificación revisada e informará de la misma al Profesor tutor haciéndole entrega de una copia del escrito cursado.

En el caso de que, tras el proceso de revisión en el centro, persista el desacuerdo con la calificación final de ciclo o curso obtenida en un área o materia, el interesado, o sus padres o tutores, podrán solicitar; por escrito al Director del centro docente, en el plazo de dos días a partir de la última comunicación del centro, que eleve la reclamación a la Dirección Provincial del Ministerio de Educación y Ciencia.

  1. ORIENTACIONES PARA INCORPORAR LOS CONTENIDOS DE CARÁCTER TRANSVERSAL.

La Ley de Ordenación General del Sistema Educativo plantea la superación de la enseñanza-instrucción para llegar a la educación-formación. Esto supone la participación activa del profesorado en el desarrollo de las capacidades específicamente humana de nuestros alumnos. De ahí la necesidad de incluir contenidos de carácter cívico y moral junto a los de carácter científico, tecnológico y estético, atendiendo así a las capacidades intelectuales, afectivas, de relación interpersonal y de inserción y actuación social. Estos contenidos son elementos educativos básicos que estarán presentes a través de las diferentes áreas a lo largo de toda la etapa, denominados temas transversales.

Mediante estos temas transversales pretendemos educar a los alumnos en los valores deseados y demandados por la sociedad y especificados en nuestro Proyecto Educativo.

De acuerdo con los temas propuestos por el M.E.C. (Educación para la Salud, Educación Sexual, Educación Ambiental, Educación para la Paz, Educación Moral y Cívica, Educación para la Igualdad de Sexos, Educación del Consumidor, Educación Vial) se propone a los Departamentos el siguiente esquema de trabajo:

Todas las áreas deben contemplar en sus programaciones el tratamiento de los temas transversales seleccionados en cada materia, según la afinidad que presenten. Este tratamiento no implica que necesariamente se elaboren unidades didácticas independientes, pero sí que se incluyan en los contenidos, procedimientos y actitudes de las materias los aspectos de los temas transversales que se vayan a trabajar.

El Departamento de Actividades Complementarias y Extraescolares se encargará de coordinar con los Departamentos Didácticos las actividades acerca de los temas transversales que impliquen la participación de todo el Centro.

V. ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD.

Nuestra actuación docente va encaminada a la educación de la persona completa y concreta, concreción que se materializa en la atención a la diversidad de capacidades, intereses y motivaciones de los alumnos.

Consideramos que atender a la diversidad no es bajar los niveles del currículo, ni plantear actividades completamente específicas para los alumnos objeto de la atención. La atención a la diversidad debe centrarse en la acción cotidiana de los profesores en el Centro y en el aula, encaminada a que todos los alumnos consigan los objetivos generales formulados para las materias en el conjunto de la etapa.

Las medidas específicas de atención a la diversidad para la etapa del Bachillerato son las siguientes:

VI. MATERIAS OPTATIVAS E ITINERARIOS.

La finalidad de la oferta de optativas y los itinerarios es ofrecer a los alumnos la posibilidad de desarrollar las mismas capacidades siguiendo caminos diferentes.

Nuestro Centro imparte actualmente dos modalidades de Bachillerato, Humanidades y Ciencias Sociales y Tecnológico, de acuerdo con la siguiente distribución de materias por modalidad y curso:

VI.a. Modalidades de Bachillerato y optativas en cada una de ellas.

 

BACHILLERATO DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES

 

COMUNES

ESPECÍFICAS DE MODALIDAD

3 materias de 4 horas

OPTATIVAS (4 horas)

Elegir 1 en 1º, y 2 en 2º

 

HUMANIDADES

CC.SS.

HUMANIDADES

CC.SS

Filosofía .. 3 h.

Leng.Lit.... 3 h.

Id. Extr. .... 3 h.

Ed. Física... 2 h.

Rel/AAER. 1 h.

Tutoría..... 1 h.

Historia Mundo Cont.

Latín I

Griego I

Historia Mundo Cont.

Matem. Apl. CC.SS. I

Economía

Música

Psicología

Matem. Apl. CCSS I

Economía

Música

Griego

Latín I

Psicología

COMUNES

HUMANIDADES

GEO.HIS

ADMON Y GESTIÓN

HUMANIDADES

GEO.HIS

ADMON Y GESTIÓN

Historia ..... 3 h.

Leng.Lit II. 3 h.

Id. Extr..II.. 3 h.

Rel./AAER.1 h.

Latín II

Historia del Arte

Historia de la Filosofía

Geografía

Hª del Arte

Hª Filosof.

Geografía

Mat. Apl. II

Eco. y Org. Emp.

Geografía

Matem. Apl. CCSS II

Griego II

Literatura

Latín II

Mat.Apl. II

Griego II

Literatura

Econom. y Org. Emp.

Latín II

Hª Arte

Hª Filos.

Literatura

Fund. de Admon-Gest.

 

 

BACHILLERATO DE TECNOLOGÍA

 

COMUNES

ESPECÍFICAS DE MODALIDAD

3 materias de 4 horas

OPTATIVAS (4 horas)

Elegir 1

Filosofía ... 3 h.

Leng.Lit..... 3 h.

Id. Extr. ..... 3 h.

Ed. Física.... 2 h.

Rel/AAER.. 1 h.

Tutoría....... 1 h.

Matemáticas I

Física-Química

Tecnología Industrial I

Música

Princ. Fundam. Electrón.

Biología y Geología

COMUNES

CIENCIAS E INGENIERÍA

TECNOLOGÍA INDUSTRIAL

OPTATIVAS (4 horas)

Elegir 2

Historia ...... 3 h.

Leng.Lit. II.. 3 h.

Id. Extr. II.... 3 h.

Rel./AAER.. 1 h.

Matemáticas II

Física

Dibujo Técnico

Tecnología Ind. II

Electrotecnia

Mecánica

Materias de las específicas de modalidad de la opción no cursada.

Química

Biología

En negrita, las materias vinculadas a las vías de acceso a la Universidad.

 

VI.b. Actividades de Estudio Alternativas a la enseñanza de la Religión.

Considerando la legislación vigente y estimando las aportaciones de los diferentes Departamentos, intentamos adoptar una línea coherente que permita coordinar los esfuerzos, dispersos algunas veces, llevados a cabo en el Instituto. Partimos de las siguiente consideraciones generales:

En Primero de Bachillerato las actividades que se realicen se referirán, preferentemente, a las diferentes religiones. En Segundo de Bachillerato las tareas prácticas de las actividades versarán sobre manifestaciones de la sociedad y de la cultura, en sentido amplio.

En cuanto a la elección de actividades puede optarse por:

Desde las Actividades de Estudio Alternativas a la Enseñanza de la Religión debe darse respuesta a la diversidad de capacidades, intereses y motivaciones de los alumnos. Por ello es conveniente que los profesores encargados de dirigir alguna actividad ofrezcan al grupo la posibilidad de elección. Asimismo, la educación en valores (temas transversales) debe impregnar esta Actividades de Estudio, por lo que es lícito trabajar con técnicas e instrumentos (pero no contenidos) utilizados en otras materias.

Al finalizar las actividades, los profesores encargados de dirigirlas entregarán en Jefatura de Estudios la relación de los alumnos que han asistido con asiduidad y han desarrollado las tareas correspondientes.

Remitimos al anexo III, documento que fue ampliamente debatido y finalmente consensuado en la Comisión de Coordinación Pedagógica durante el curso 95/96, y que proporciona criterios para la adopción de una línea coherente de actuación en esta materia.

VI.c. Cambio de itinerario.

Las posibilidades y características de los cambios de itinerario están recogidas en la Ley 1/1990, de 3-10-1990. Real Decreto 1179/1992, de 2 de octubre –B.O.E. del 21, que reproducimos como anexo IV en este Proyecto Curricular.

VI.d. Criterios de distribución horaria y utilización de espacios. (P.G.A.)

En estricta coherencia con los principios metodológicos señalados, la distribución de espacios y tiempos en el aula, la modalidad de agrupamiento de los alumnos, el tipo de actividades..., los entendemos de una forma dinámica, adaptándose en cada momento a las necesidades e intenciones educativas que se persiguen, con el fin de crear un entorno que posibilite el aprendizaje.

  1. Horario general.
  2. La jornada será continuada de mañana. Comienza a las 8’15 horas, y contiene seis períodos lectivos los lunes y los viernes, dando fin a las 14’15 horas; y siete períodos los martes, miércoles y jueves, concluyendo a las 15’05 horas. Habrá dos períodos de recreo a lo largo de cada jornada, uno de 10 a 10’30 horas y otro de 12’15 a 12’30 horas.

    El séptimo período lectivo de martes, miércoles y jueves se destina a impartir refuerzos para alumnos con materias pendientes, siempre que exista el suficiente número de alumnos y haya disponibilidad horaria de profesorado.

    Los alumnos de primero de Bachillerato, que tienen 29 horas semanales, acabarán los viernes su jornada a las 13’20.

    Entre clase y clase se establece un intervalo de cinco minutos para el cambio de aula.

  3. Criterios pedagógicos.

VI.e. Utilización de espacios y recursos.

Las aulas específicas con que cuenta el Centro son las siguientes:

Las clases de Historia del Arte de 2º de Bachillerato se imparten obligatoriamente en el aula 1 de medios audiovisuales.

Para el uso de las salas de medios audiovisuales e informática se sacará un cuadrante semanal para que los profesores puedan reservar las horas y los grupos que las utilizarán.

El uso de los materiales y recursos del Centro está a disposición de toda la comunidad educativa.

 

  1. EVALUACIÓN DEL PROCESO ENSEÑANZA-APRENDIZAJE, DE LA PRÁCTICA DOCENTE Y DEL PROYECTO CURRICULAR DE ETAPA.

Los procesos de evaluación tienen por objeto tanto los aprendizajes de los alumnos como los procesos mismos de enseñanza-aprendizaje. La información que proporcione la evaluación, consideramos que nos ha de servir para que el equipo de profesores disponga de información relevante con el fin de analizar críticamente su propia intervención educativa y tomar decisiones al respecto. Para ello, la información suministrada por la evaluación continua de los alumnos debe relacionarse con las intenciones que se pretenden y con el plan de acción para llevarlas a cabo. Se evalúa, por tanto, la programación del proceso de enseñanza-aprendizaje y la intervención del profesor como organizador de estos procesos.

Consideramos de gran interés el análisis de la práctica docente por parte de sus protagonistas para adoptar, si fuera necesaria, una toma de decisiones tendentes a la revisión y/o modificación de la misma. Los criterios que proponemos en este apartado tienen como objetivo permitir una evaluación global de nuestra actuación educativa:

Este documento se utilizará como punto de partida para las posibles reformas de este Proyecto Curricular, que se producirán cuando surja la necesidad en cualquier aspecto y, en todo caso, se revisará bianualmente.

VIII. PLAN DE ORIENTACIÓN Y ACCIÓN TUTORIAL (desarrollado en el Plan de Actuación del Departamento de Orientación del curso 96/97 y revisado anualmente).

VIII.a. Plan de Orientación Académica y Profesional.

    1. Objetivos.

El objetivo general es facilitar la toma de decisiones de cada alumno respecto a su itinerario académico y profesional.

Los objetivos específicos son los siguientes:

El Departamento de Orientación se plantea para este curso las siguientes prioridades:

Para cumplir los objetivos de este plan, el Departamento de Orientación programa los siguientes bloques de contenidos, introducidos a través del Plan de Acción Tutorial:

Los instrumentos que se utilizarán para estos contenidos son:

Se facilitará la información general sobre las distintas opciones educativas o laborales relacionadas con el Bachillerato, haciendo hincapié en las que se ofrecen en el entorno.

Para Segundo de Bachillerato elaboraremos, en coordinación con otros tres institutos, un manual de auto-orientación universitaria, con objeto de solucionar la carencia de una hora lectiva de tutoría.

    1. Evaluación del Plan de Orientación Académica y Profesional.

La evaluación de este Plan se realizará a partir de un cuestionario que se pasará a final de curso, tanto a los alumnos como a los tutores y profesores. Los aspectos relevantes de este cuestionario aparecerán incluidos en la evaluación de la Tutoría y Plan de Acción Tutorial.

VIII.b. Plan de Acción Tutorial.

    1. Objetivos generales.

Las prioridades básicas son las siguientes:

El Departamento de Orientación propone el siguiente programa, cuyo desarrollo se puede consultar en el Plan de Actuación incluido en la programación del Departamento:

  1. Acogida, integración y convivencia.
  2. Sesiones de evaluación con los alumnos.
  3. Objetivos y funciones de la tutoría.
  4. Técnicas de trabajo intelectual.
  5. Temas de interés.
  6. Orientación académica y profesional.
  7. Evaluación de la tutoría.
  8. Reunión con los padres.

Al comienzo de algunos bloques del Plan de Acción Tutorial, se aplicarán a los alumnos unos cuestionarios que permitan al tutor y al profesorado observar, detectar y prevenir las distintas dificultades.

    1. Determinación de necesidades y demandas.

Las vías de canalización de las demandas de los tutores y las ofertas del Departamento de Orientación serán las siguientes:

Los epígrafes que se presentan a continuación se encuentran desarrollados en el Plan de Actuación del Departamento de Orientación:

  1. Asignación de tutores a los grupos.
  2. Relaciones establecidas entre las distintas personas implicadas: