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La aventura comenzó de madrugada a las puertas del IES “Arroyo Harnina” de Almendralejo, cuando un autobús recogió a un grupo de alumnos de 2º de ESO cuyo objetivo era el descubrir la historia, naturaleza, riqueza paisajística y cultural, realidad y exclusividad, entre otros aspectos, de un territorio desconocido para ellos llamado Comarca de “Las Minas”, la cual ocupa la mitad oriental del Andévalo, situado al norte de la provincia onubense, y cuyo centro son las Minas de Río Tinto.
No tiene mayor complicación llegar a la comarca de “Las Minas”. Se toma la Ruta de la Plata dirección Sur dejando atrás Almendralejo, punto de partida, Villafranca de los Barros, Fuente de Cantos y Monesterio, para llegar a Santa Olalla de Cala, primera localidad andaluza. A la salida de esta población se encuentra un desvío a la derecha hacia Zufre. Seguimos dicha carretera dejando a la derecha Zufre, y, poco después, el desvío a Higuera de la Sierra. Se adivina la proximidad de la región de Jabugo por la abundancia de piaras correteando entre encinas, chaparros y alcornoques, algunos de ellos con el tronco color teja, señal de haber sido descorchados recientemente. Antes de llegar a la cuenca minera, la carretera atraviesa un pequeño embalse que da lugar a un paisaje minero inmenso e inimaginable, fruto del trabajo y esfuerzo de miles de hombres y mujeres que le han ido dando forma, empleando para ello varios milenios, cantidades inmensas de material rocoso de diferentes tonalidades, ocres, violetas, anaranjados, rojizos, material a su vez triturado, erosionado y lavado por el agua de lluvia, distribuido por doquier, aparentemente de una forma aleatoria; pero no es así, ya que su distribución es estratégica, de manera que se optimice la explotación de los recursos naturales existentes en la zona, y el material “limpio” de minerales de interés puede entorpecer la explotación de material “rico” en metales de interés, rentables en definitiva.
Justo antes de entrar en Minas de Río Tinto, se pasa por debajo de una cinta transportadora, que mueve mineral extraído en la explotación situada en el lado izquierdo de la carretera, hacia la planta de tratamiento situada en el lado derecho. No se atisba ni la más mínima actividad minera. Repasando cada una de las excusas posibles para que aquella infraestructura no esté a pleno rendimiento, se puede pensar que es el día de fiesta de la comarca, que se llegó a la hora del bocadillo,… pero no es así, la realidad es que la crisis de 2002 determinó el cierre de las explotaciones y la regulación de empleo de casi la totalidad de la plantilla, dejando la maquinaria estática en un reposo que no parece terminar.
Diferentes enclaves proporcionan al aventurero sensaciones únicas en sus sentidos que incitan a dejarse llevar por la imaginación a otros tiempos: Edad del Bronce, época romana, finales del siglo XIX,... son casi 5000 años de tradición minera los que han transcurrido en esta comarca, o incluso, nos puede trasladar a otros lugares del universo como pudiera ser la Luna, por el paisaje, o Marte por las supuestas semejanzas con el Río Tinto.
Cuatro enclaves fueron los visitados por la expedición del IES Arroyo Harnina. El primero el Museo Minero, que recoge la evolución de la Minería y Metalurgia desde sus orígenes prehistóricos hasta nuestros días, y no sólo en el aspecto tecnológico, sino que permite conocer la evolución social, cultural, económica, medio ambiental y paisajística de la comarca. El segundo enclave, situado cerca de la población de Nerva, es Peña de Hierro, explotación que combina la extracción a cielo abierto y uso de galerías, y permite conocer a “pie de obra”, las técnicas de extracción y condiciones de trabajo en la mina. El tercer enclave es la Estación Minera de Río Tinto, lugar donde comienza el recorrido de 11 kilómetros hasta la estación de “Los Frailes”, en un tren con verdaderos vagones mineros. El trayecto transcurre paralelo al río Tinto, la línea férrea construida a partir de 1873 permitía el transporte del mineral hasta el muelle de Huelva, y nos brinda la oportunidad de disfrutar del transcurrir del río Tinto, de conocer las explotaciones mineras a gran escala y la importancia del desarrollo del ferrocarril, y toda la tecnología asociada al mismo. Por último, no se puede abandonar la comarca sin visitar el Barrio Inglés de Bella Vista, construido exclusivamente para la colonia inglesa traída por la compañía RIO TINTO COMPANY LIMITED a finales del Siglo XIX. Dicho barrio reproduce el Estilo Victoriano, estando dotado de edificaciones características como una Capilla Presbiteriana, Club Social y Casa Consejo.
Diferentes aspectos componen Río Tinto, todos ellos interrelacionados y con un horizonte común, el aprovechamiento de la riqueza geológica de la Comarca, y hacen de la zona un escenario extraordinario en el que poder desarrollar y ejercitar el conocimiento. Estos aspectos son los siguientes:
El histórico: Son diferentes los pueblos que han explotado los recursos mineros de la Comarca desde la Edad de Cobre. Civilizaciones como la tartésica, fenicia y posteriormente el Imperio Romano, comercializaron con el oro, plata y cobre extraído. A finales del Siglo XIX fue una compañía inglesa la que comenzó la explotación a gran escala, lo que supuso un resurgimiento económico y tecnológico. Tras pasar por varias empresas, en 1995 se produce un hecho histórico, se hace realidad el socialismo utópico, la mina es gestionada y dirigida desde y para los mineros, situación que cambia para producirse una nueva privatización en el año 2002.
El tecnológico: Hay un registro del desarrollo tecnológico, desde los diferentes métodos de extracción minera a los artilugios empleados, destacando los sistemas de extracción de agua mediante norias usados por los romanos, la utilización y desarrollo de las máquinas de vapor y ferrocarril a finales del siglo XIX, así como los diferentes métodos de obtención de los metales.
El cultural: Destacar cómo la comarca ha sido punto de encuentro de diferentes culturas debido al comercio de los metales, sin olvidar cómo la oferta de empleo era cubierta gracias a mano de obra procedente de la cercana Extremadura, Galicia y Castilla. Señalar por último, el intercambio cultural internacional causado por la llegada de la empresa británica Río Tinto Company Limited.
El social: Aspecto fuertemente marcado por la diferenciación entre clases sociales a finales del Siglo XIX. El Barrio de Buena Vista fue construido exclusivamente para los británicos de la empresa anteriormente citada, éste estaba dotado de edificios de uso exclusivo, su situación era privilegiada estando de espaldas a la antigua población, el acceso estaba restringido. Sin olvidar la existencia de un vagón de lujo denominado del Maharajá, un vagón de realeza utilizado en los viajes a Huelva por los altos cargos y personalidades de la comarca.
El Medio Ambiental: la tala y quema masiva de árboles, junto con los minerales sulfurosos, dispararon los niveles de contaminación, provocando lluvia ácida en la zona. Destacar lo que pudo ser la primera manifestación “verde” o ecologista, la que protagonizaron los habitantes de la comarca en contra de la quema masiva de árboles, y que se saldó con numerosos muertos entre los manifestantes, al ser disuelta por las fuerzas del orden.
Sin olvidar la riqueza y exclusividad geológica, natural, paisajística, científica, acuífera …
Regresamos recapitulando cada una de las sensaciones experimentadas, siendo conscientes de que no bastaría el medio litro de Río Tinto que llevábamos en la botella de refresco rellenada en la estación de “Los Frailes”, ni con las fotos, ni siquiera con las rocas tan características de Peña de Hierro, para experimentar de nuevo la aventura que no sólo fue para los sentidos sino también para el conocimiento. Toda una aventura para “reconocernos conociendo a los demás”.
Santiago B. Velayos García Profesor de Tecnología del IES Arroyo Harnina
Almendralejo
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