Tal y como puede verse en las imágenes, Arturo Pérez Varela hacía funcionar su vehículo con agua: se observa como llena el depósito con el agua de un botijo del que acababan de beber.
Arturo explicaba que en realidad, el motor no funcionaba con agua, sino con hidrógeno: lo que él había diseñado era un generador para extraer el hidrógeno del agua.
La revolución que aportaba su invento era triple:
El agua es muy abundante, a diferencia del petróleo no se va a agotar.
Es muy barata.
No contamina.
El agua está compuesta con hidrógeno y oxígeno, por lo que la clave del invento de Arturo era la forma de descomponer el agua.
Para hacerlo, Arturo añadía al depósito un mineral secreto. Este mineral facilitaría la descomposición del agua en hidrógeno y oxígeno. Nunca reveló la composición de este mineral. Tampoco se ha encontrado la patente que decía tener, por lo que hoy por hoy, es imposible reproducir su invento y averiguar si es posible que un motor funcione con agua o no.