En este sistema, el vehículo lleva un motor de explosión, en el que en lugar de usar gasoil o gasolina como combustible, utiliza hidrógeno.
El funcionamiento es similar al de los motores de gasoiil: se inyecta hidrógeno en los cilindros el cual, al entrar en contacto con el oxígeno que hay en el aire que llena el cilindro,

¿Cómo se generaba el hidrógeno? Esta es la pregunta clave, aún sin resolver.
Los científicos actuales suponen que Arturo no utilizaba la electrolisis, puesto que la gran cantidad de electricidad necesaria y el peso de la batería para almacenar dicha electricidad no son adecuadas para un vehículo.
Los científicos que trabajan actualmente con hidrógeno suponen que Arturo descomponía el agua haciéndola reaccionar con boro: ese sería el ingrediente secreto. Al mezclar el agua con boro se produce la oxidación del boro, liberando el hidrógeno necesario para hacer funcionar el motor de explosión.
De hecho, Arturo decía haber viajado por Europa asegurándose de que se producía en cantidad suficiente el material secreto que el añadía al agua.
Los científicos actuales saben que este sistema funciona, y que probablemente es el que utilizó Arturo. Pero tiene un inconveniente importante:

  1. El motor funciona con agua, muy barata, pero también con boro. Y ahí es dónde se encarece el sistema: hoy por hoy, el coste del boro es mucho mayor que el del petróleo.

Es cierto que el boro consumido en el vehículo se puede regenerar para utilizarlo de nuevo; pero para ello hay que aportar energía con lo cual nos gastaríamos al menos tanta energía como obtuvimos en el motor, y eso suponiendo que no hubiera pérdidas energéticas.

provoca una reacción de combustión muy explosiva que empuja los pistones y en la que se forma la molécula de agua, que saldrá por el tubo de escape en forma de vapor.
Este es el sistema que utilizó Arturo: ajustó un motor de explosión convencional para que utilizara hidrógeno en lugar de gasolina y acopló al vehículo un generador de hidrógeno.

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