Exploramos el interior del corazón

El uso de la tecnología pone al alcance de nuestros estudiantes experiencias muy potentes.

En estas prácticas de Biología, alumnos de 3º de ESO han utilizado una minicámara de inspección de averías -utilizadas por fontaneros, por ejemplo- para visualizar en una tableta el interior de un corazón de cerdo.

Por otra parte, un segundo grupo de alumnos utilizaba inteligencia artificial -ChatGPT en este caso- para realizar un artículo científico acerca de la influencia del tipo de semillas plantadas en el huerto.

Aquí tenéis la planificación de las dos experiencias diseñadas y redactadas con ayuda de la IA:

A) Exploramos el interior del corazón con una minicámara de inspección.

Objetivos

  • Identificar las principales estructuras anatómicas del corazón. 
  • Comprender el recorrido de la sangre por las cavidades cardíacas. 
  • Utilizar herramientas tecnológicas para la observación científica. 
  • Desarrollar habilidades de observación, registro y trabajo en equipo. 

Materiales

  • Corazón de cerdo limpio y conservado para disección. 
  • Minicámara de inspección (endoscopio digital) conectada a una tableta. 
  • Tableta o pantalla para visualizar las imágenes. 
  • Guantes desechables. 
  • Bandeja de disección. 
  • Tijeras y bisturí (solo manipulados por el profesor o bajo estricta supervisión).

1. Introducción (15 minutos)

El profesor explica:

  • Las partes principales del corazón: aurículas, ventrículos, válvulas y vasos sanguíneos. 
  • Por qué el corazón de cerdo es un buen modelo para estudiar el corazón humano. 
  • Las normas de seguridad e higiene durante la práctica. 

2. Observación externa (10 minutos)

Los alumnos observan el corazón por fuera:

  • Identifican su forma y tamaño. 
  • Localizan arterias y venas principales. 
  • Formulan hipótesis sobre cómo será su interior. 

3. Exploración interna con la minicámara (20-25 minutos)

  • El profesor realiza pequeñas aperturas en los vasos o cavidades cardíacas. 
  • Los alumnos introducen cuidadosamente la minicámara. 
  • La imagen se proyecta en la tableta para todo el grupo. 
  • Los estudiantes intentan localizar:
    • Aurícula derecha. 
    • Aurícula izquierda. 
    • Ventrículo derecho. 
    • Ventrículo izquierdo. 
    • Válvulas cardíacas. 
    • Tabique interventricular. 

Durante la observación, el profesor plantea preguntas como:

  • ¿Qué cavidad parece tener la pared más gruesa? 
  • ¿Por qué el ventrículo izquierdo necesita más musculatura? 
  • ¿Qué función cumplen las válvulas? 

4. Registro de datos (15 minutos)

Cada grupo completa una ficha:

  • Dibujo esquemático del corazón. 
  • Capturas de pantalla de la minicámara (si es posible). 
  • Identificación de estructuras observadas. 
  • Explicación del recorrido de la sangre. 

5. Puesta en común (10 minutos)

Los grupos comparan sus observaciones y responden a preguntas finales sobre la relación entre estructura y función del corazón.

Evaluación

Se puede valorar:

  • Participación en la observación. 
  • Correcta identificación de estructuras. 
  • Calidad de los registros realizados. 
  • Explicación del recorrido sanguíneo. 

Competencias trabajadas

  • Competencia STEM. 
  • Competencia digital. 
  • Aprender a aprender. 
  • Trabajo cooperativo. 
  • Comunicación científica. 

Pregunta final de reflexión

¿Qué ventajas aporta una minicámara de inspección frente a una disección tradicional para estudiar el interior de los órganos?

Esta actividad combina Biología y Tecnología, permitiendo que los alumnos experimenten una técnica de observación similar a la utilizada en medicina y en profesiones técnicas como la fontanería o el mantenimiento industrial.

B) Uso de la Inteligencia Artificial para comprender el método científico en 3.º de ESO.


En esta actividad, los alumnos de 3.º de ESO utilizaron la inteligencia artificial, a través de ChatGPT, como herramienta de apoyo para comprender y desarrollar las distintas etapas del método científico.


Tras trabajar en clase un problema científico y realizar una pequeña investigación, los estudiantes identificaron las diferentes fases del método científico: observación, planteamiento del problema, formulación de hipótesis, diseño experimental, recogida de datos, análisis de resultados y elaboración de conclusiones.


Una vez completada la investigación, los alumnos emplearon ChatGPT para ampliar y mejorar la explicación de cada una de estas etapas. Mediante preguntas dirigidas, consultaron a la herramienta sobre el significado y la función de cada fase, obteniendo ejemplos y explicaciones adaptadas a su nivel educativo.


Posteriormente, compararon las respuestas proporcionadas por la inteligencia artificial con los contenidos trabajados en clase y con los resultados de su propia investigación. Este proceso les permitió desarrollar una actitud crítica ante la información obtenida, verificando su corrección y adecuación al contexto del trabajo realizado.


La actividad favoreció la comprensión del método científico, mejoró la capacidad de expresión escrita y promovió el uso responsable de herramientas digitales basadas en inteligencia artificial. Además, permitió al alumnado reflexionar sobre las ventajas y limitaciones de estas tecnologías como recurso de aprendizaje y apoyo al trabajo científico.


De esta forma, la inteligencia artificial se integró en el aula como una herramienta complementaria que enriqueció el proceso de aprendizaje sin sustituir el razonamiento, la experimentación ni el análisis realizado por los propios estudiantes.

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