Agora / Puntualidad. A propósito de la primavera

Agora


Abre-te, primavera!
 
Tenho um poema à espera
do teu sorriso.
Um poema indeciso
entre a coragem e a covardia.
Um poema de lirica alegría
refreada,
a temer ser tardía
e ser anticipada.
 
Dantes, nascias
quando eu te enunciava.
Cantava,
e no meu canto acontecias
como o tempo depois te confirmava.
Cada verso era a flor que prometias
no futuro sonhado…
 
Agora, a lei é outra: principias,
e só entao eu canto confiado.


[Ahora
¡Ábrete, primavera! / Tengo un poema a la espera / de tu sonrisa. / Un poema indeciso / entre el coraje y la cobardía. / Un poema de alegría lírica / contenida, / temerosa de ser tardía / y de ser anticipada. / Antes, nacías / cuando te afirmaba. / Cantaba, / y en mi canto acontecías / como el tiempo después te confirmaba. / Cada verso era / la flor que prometías / en el futuro soñado… / Ahora, la ley es otra: tú empiezas, / y solo entonces canto confiado.]

Puntualidad


Que tenga una hora exacta de llegar
la primavera es algo
de verdad asombroso y fascinante.
Ni antes ni después,
sino a la 17:57 en punto
-según había leído yo en la prensa-
debía hoy entrar la de este año.
Sentado en mi terraza,
bajo un sol descreído que tenía
complicidad aún con las arteras
usanzas invernales,
la esperaba impaciente,
para verla venir con sus canciones,
su bagaje de grandes cornucopias
rebosantes de flores de hierba
y un alegre cortejo
de duendes con sus gorros de fieltro colorado
y cascabel de plata.
 
Pero lo cierto es que no vino así.
Fue todo más sencillo y apacible
-y no menos hermoso-,
a la hora justa en que la habían predicho.
No son infundios de mi fantasía.
Con estos ojos vi aquellos instantes
al macilento invierno
plegar sus desoladas intemperies
y escapar a hurtadillas.
 
Y comenzó a caer desde lo alto
una luz temperada, un ámbar desleído
que iba encendiendo con delicadeza
esta parte del mundo.
A mí mismo también me tomó luego.
Se me entró por los ojos
y le abrí sin cautela, una por una,
todas las puertas de mi intimidad.

Agora” es un poema de Miguel Torga -autor portugués con pseudónimo, de orígenes humildes, médico, opositor a la dictadura salazarista, dramaturgo, poeta y narrador, ganador de varios premios literarios-, donde el poeta se dirige poéticamente a la primavera.

En este apóstrofe, el autor, en un monólogo lírico, habla a la primavera a la que comunica su deseo de escribirle un poema, y le presenta sus dudas y sus cavilaciones a propósito de la relación creador/primavera; un juego literario, una celebración de esta estación y una justificación de la creación poética.

Puntualidad” es un poema de Eloy Sánchez Rosillo -ya editado aquí varias veces, poeta de una obra excelente- que trata también el tema de la llegada de la primavera.

Comienza el texto con una información objetiva, periodística, del inicio de la primavera. A continuación, el yo poético divaga sobre su venida y sobre ciertos tópicos asociados a ella. En la tercera parte del poema, tiene lugar la experiencia íntima, bella y mística de la sensación de la primavera; una calidad literaria inmensa, la belleza de las palabras, la expresión de lo más difícil hecho realidad.

Estas dos composiciones son ejemplo de lo que se puede llamar cronopoesía, la lírica que tiene como contenido las estaciones, los meses, los días de la semana, las partes del día… donde se poetiza todos estos tiempos, en relación o no al yo poético o a otros sujetos.

Gracias a Isabel Martíns, profesora de Portugués en la EOI de Almendralejo, y a Flora Sánchez, profesora de LCyLit en el IES Ruta de la Plata, por la lectura -una preciosidad oír la sonoridad del portugués y del español en estos textos-, por su generosidad.

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