Categoría: El poema de la semana

Más alta

Daba el sol en lo alto y mi sangre se alzaba de su propia marea dibujándose en olas. Hervía el agua en el fuego, y las tijeras esperaban su turno junto al lienzo de...

De celebración

Lo que al día le pido es solamente un poco de esperanza, esa forma modesta de la felicidad.  … y quizás nosotros mismos,   este mar con esta luna,   estemos dentro de alguna...

Primavera

Ámame, primavera, en esta tarde en que el sol es un pájaro cautivo que revuela en la jaula azul del cielo. Oh, dime, primavera, si este dócil aire que expira dulce entre mis manos...

La sonrisa

Es un puente que acerca geografías humanas. Le fiamos la burla y la alegría por igual. Se parece a los ríos, y a la luna, y a nada se parece. Yo la he visto...

Lo que al día le pido

Lo que al día le pido ya no es que me cumpla los sueños, que me entregue los deseos cumplidos de otros días, porque al fin he aprendido que los sueños son igual que...

Ahora, siempre

Préstame tu palabra para que pueda utilizarla a mi favor y tatuarme  un adverbio de modo (lentamente) alguno de lugar (aquí, ahí, encima) y dos de tiempo (ahora, siempre) Préstame tu palabra para no...

Nunca es tarde

Nunca es tarde para empezar de cero, para quemar los barcos, para que alguien te diga: —Yo sólo puedo estar contigo o contra mí. Nunca es tarde para cortar la cuerda, para volver a...

Mis ojos sin tus ojos…

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos, que son dos hormigueros solitarios, y son mis manos sin las tuyas varios intratables espinos a manojos. No me encuentro los labios sin tus rojos, que...