Encinas / Compuerta / Hervás (A propósito del Día de Extremadura)

Encinas

Yo no sé si la encina ha nacido de roca
o ha nacido de polvo que levanta el rebaño
o ha nacido de tierra, seca, caliente y loca,
o ha brotado en la siesta, o es un dolor extremeño.
 
Yo no sé si la luna resbalando en el suelo,
yo no sé si fue el búho inventándose el nido
o tormenta apretada a los barros del cielo
o cuento de la bruja o causado quejido.
 
Encinar extremeño, mis heroicas encinas,
mis sufridas encinas milenarias y llenas
de cigarras, de tórtolas, de olor de campesinas,
como si fuese sangre sin encontrar sus venas.



Compuertas

Corre´l tren retumbando por los jierros
de la via. Retiemblan
los recios alcornoques qu´esparraman
al reor del troncón las hojas secas.
juyen las yuntas cuando´l bicho negro
silvando traquetea.
S´enmorona un terrón y el jumo riñe
con las ramas d´encinas que l´enrean…
 
Vusotros que´ajuís pa no sé aonde
no queando´n los jierros ni las juellas,
vusotros qu´asomaus a las ventanas
guipaís las foscas y arrogantes jesas
y las jondas colás con sus regachos
y la tierra e labor onjuta y seria
donde rumian su pan unos gañanes
del coló de la tierra.
 
Vusotros qu´atendéis a las lerturas
y séis tan sabijondos en las cencias
que quizás nus larguéis de carrerilla
y en romances jazañas extremeñas
que los nuestros ejarn sin contaglas
endispués de jaceglas.
 
Vusotros los que váis dendro del bicho
que juyendo retumba y traquetea,
¿no sentís al pasá junto por junto
al mesmo corazón de nuestras tierras
argo asín com´un juerte deseo
que s´eschanguen del chisme toas las rueas
pa queäros aquí, junt´a nusotros
pa endurzá una mijina nuestras penas,
pa rumiá nuestro pan y p´ampaparos
en la sal del süor que nus chorrea?
 
Vusotros corriendo, mu corriendo,
sin queär en los jierros ni las juellas,
qu´asina como ´l tren vais por la vida,
retumbando y depriesa…
Si n´os podéis pará, meté pal bolso
este cacho e libreta
y al pasá por aquí mirá pal cielo,
y endispués pa la tierra.
y endispués de miranos con cariño,
precipiar a leegla;
porqu´ella sus dirá nuestros quereles,
nuestros guapos jorgorios, nuestras penas,
ocurrencias mu juertes y mu jondas
y cosinas mu durces y mu tiernas.
 
Y sus dirá tamién como palramos
los hijos d´estas tierras,
porqu´icimos asina: – jierro, jumo
y la jacha y el jigo y la jiguera.
 
Y tamién sus dirá que semos güenos
que nuestra vida es güena
en la pas d´un viví lleno e trabajos
y al doló d´un viví lleno e miserias;
¡el miajón que llevamos los castüos
por bajo a la corteza!
 
Porque semos asina, semos pardos
del coló de la tierra
los nietos de aquellos machos que otros días
trunfaron en América.



Hervás

Hervás, con sus castañares,
recoletos en su falda
de la sierra, que hace espalda
de Castilla; sus telares
reliquias de economía
medieval que el siglo abroga,
y en un rincón la sinagoga
en que la grey se reunía,
que hoy añora la verdura
de España, la que regara
con su lloro, -de él no avara-
el zaguán de Extremadura.

«Encinas» es un poema de Jesús Delgado Valhondo -poeta extremeño del siglo XX- que pertenece a Canto a Extremadura, un conjunto de quince poemas -una exaltación de la naturaleza extremeña escrito en los años 50.

En esta composición, el poeta en primera persona empieza preguntándose sobre el origen de la encina (!), tema lírico que desarrolla -a la manera de una oda- en casi todo el poema uniendo elementos de la naturaleza y del hábitat extremeño con unas imágenes poéticas de gran fuerza plástica y sentimental, para acabar con una casi total identificación -que es amor y admiración- con el paisaje del encinar tan característico de esta región.

«Compuerta» es un poema de Luis Chamizo -autor extremeño de la primera mitad del siglo XX, ejemplo de lo que se denomina literatura regionalista- que pertenece a su obra El miajón de los castúos, una colección de poemas escritos en lo que se llama castúo, el habla oral extremeña de la provincia de Badajoz, y que acabó por nombrar a toda el habla extremeña.

En esta composición -la que abre el libro y posiblemente la más conocida dentro de él-, el yo poético se dirige a los pasajeros de un tren que pasa por las tierras extremeñas y los anima vehementemente para que se fijen en los extremeños y vean todo lo bueno que tienen de ver; una declaración de cualidades y una llamada a ser centro de atención de los demás. Un posible sentido del título puede referirse a la ventana del tren, desde donde se establece el contacto.

Resulta irónico que uno de los poemas extremeños más famosos trate del tren, cuando ahora es un signo de la falta de inversión en la región extremeña (recuérdese el discurso de Luis Landero en la entrega de medallas del Día de Extremadura del 2022, cuando calificó a los políticos de canallas a propósito de la ausencia de un tren digno en el Sureste español).

“Hervás” es un poema de Miguel de Unamuno escritor y filósofo español perteneciente a la llamada generación del 98; considerado, en cierta medida, su maestro, cultivó todos los géneros literarios: ensayo, novela, poesía, periodismo y teatro- que contiene una poetización del pasado y del presente de la bellísima localidad cacereña; un ejemplo de la topolírica, de los poemas dedicados a lugares.

Durante el mes de agosto ha tenido lugar el incendio de Jarilla, que ha afectado sobre todo al Valle del Jerte y al Valle del Ambroz; un desastre medioambiental del que se espera una recuperación lo más rápida posible.

Gracias a María Teresa Martínez, miembro de la asociación cultural La ventana literaria, de Almendralejo, por la lectura de “Encinas”; a Félix Zambrano, docente emérito y durante muchos años director del CEIP Antonio Machado de Almendralejo por la lectura de “Compuerta”; y a Begoña Martín, gerente de la casa rural Ciudad de Verdeoliva, de Segura de Toro, por la lectura de “Hervás”.

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