Invocación / Ritual / El precio / El recién llegado

Invocación, de Raquel Lanseros

 
Que no crezca jamás en mis entrañas
esa calma aparente llamada escepticismo.


Huya yo del resabio,
del cinismo,
de la imparcialidad de hombros encogidos.


Crea yo siempre en la vida
crea yo siempre
en las mil infinitas posibilidades.


Engáñenme los cantos de sirenas,
tenga mi alma siempre un pellizco de ingenua.


Que nunca se parezca mi epidermis
a la piel de un paquidermo inconmovible,
helado.


Llore yo todavía
por sueños imposibles
por amores prohibidos
por fantasías de niña hechas añicos.


Huya yo del realismo encorsetado.

Consérvense en mis labios las canciones,
muchas y muy ruidosas y con muchos acordes.


Por si vinieran tiempos de silencio.

RITUAL, de Laura Casielles
 
 
Hace muchos siglos, casi al principio de todo,
cuando el peligro tenía a menudo forma de fiera
y no nos creíamos aún más poderosos que los dioses,
encontrarse de nuevo era un milagro suficiente.
 
Ocurrió entonces que en todos los idiomas
se inventaron palabras que decían
alabados los ojos que te miran,
bienaventurados los caminos que te traen de vuelta.
 
Decir me alegro de verte no era entonces una forma de hablar.
Sigue habiendo lugares, coyunturas,
donde esto se comprende.
En la guerra y el exilio el saludo es una celebración sincera.

Cuando estrechamos las manos en los tanatorios lo hacemos de verdad.
Porque seguir en pie es una suerte para nada despreciable,
haya memoria del asombro en las costumbres del encuentro:
decir buenos días y que suene a buen deseo.

Abrazar fuerte, porque quién no está regresando de algún viaje.
Decir qué tal
y quedarnos a escuchar qué nos responden.

El precio, de José Jiménez Lozano
 
 
Matinales neblinas, tardes rojas,
doradas; noches fulgurantes,
y la llama, la nieve;
canto del cuco, aullar de perros,
silente luna, grillos, construcciones de escarcha;
amapolas, acianos, y desnudos
árboles de invierno entre la niebla;
los ojos y las manos de los hombres, el amor y la dulzura
de los muslos, de un cabello de plata, o de color caoba;
historias y relatos, pinturas, y una talla.
 
Todo esto hay que pagarlo con la muerte.
Quizás no sea tan caro.

El recién llegado, de José Jiménez Lozano

 
¿Se hiela la Laguna Estigia?,
preguntó a Caronte un recién llegado
al Hades, y añadió: “Por si acaso,
yo me he traído mis patines”.
 
Y luego, cuando el barquero de la negra nave
de jarcias de plata le pidió la moneda
del transporte, él le dio dos, y dijo:
“¡Quédese con la vuelta! Es una ayuda.

Necesitan una barquita más alegre, más remeros,
caballeros y damas, conversaciones tranquilas
algunos juegos y un poco de whisky.
¿No hay un libro de reclamaciones?

Un caballero debe ser bien servido
hasta en la horca, y yo soy el Reverendo
Jonathan Swift, Deán de San Patricio, es decir,
un gentleman que exige consideraciones
y el confort inexcusable”.
 
Y quizás se avergonzó Caronte, porque
hasta entonces nadie había tenido quejas del servicio.

Invocación” es un poema de Raquel Lanseros -poeta gaditana, traductora y profesora de Universidad, colaboradora en revista y webs; ganadora en 2019 del Premio Nacional de la Crítica en España y el Premio Andalucía de la Crítica, además de otros premios- que tiene por título un sinónimo de oración o súplica -con un componente religioso-, pero que en este caso va dirigido al mismo yo lírico.

Y así el texto se convierte en una guía del arte de vivir, de lo que hay que rechazar y de lo que hay que buscar y aceptar en el curso de la vida, según uno mismo y válidos para otros; un juego de oposiciones entre la insensibilidad, la desilusión, y la sensibilidad, la capacidad de emoción, la esperanza o la alegría; entre la empatía y la indiferencia –o ecpatía; frente a la realidad que puede llegar a ser negativa.

Con una métrica libre, una expresión lírica elegante y óptima, esta composición trasmite una emocionalidad positiva y a la que se debe aspirar.

Ritual” es un poema de Laura Casielles -licenciada en Periodismo y en Filosofía, autora de varios libros de poesía y ganadora de algunos premios literarios; colaboradora en publicaciones y medios de comunicación, y también implicada en la vida política- que parte de un título abstracto, propio de la actividad humana en común caracterizado por el formalismo y el contacto entre miembros de una comunidad.

Y comienza con el inicio mismo de la humanidad, cuando el primate humano es consciente de los otros humanos y comienza a comunicarse; entonces surgen las lenguas -surgidas de la capacidad humana del lenguaje-; y en ese inicio de la comunicación verbal se destaca la sencillez y la veracidad. Una reflexión sobre la relación entre la autenticidad de la expresión verbal y la trasmisión de sentimientos y emociones en la comunicación interhumana. Un texto muy conseguido en su expresión y en su componente analítico de cómo nos relacionamos con palabras.

El precio” y “El recién llegado” son poemas de José Jiménez Lozano -licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y en Periodismo; entre otros premios ha obtenido el Nacional de la Crítica en narrativa en 1989, el Nacional de las Letras Españolas en 1992 y el Miguel de Cervantes en el 2002; autor de diarios, ensayos, relatos cortos, poemas y novelas.

El primero se compone de una serie de sintagmas nominales relacionados en su significado con elementos de la naturaleza, paisajes, animales y vegetales y personas diseccionadas en miembros y en sentimientos, además de las creaciones artísticas.

En los dos últimos versos, toda esa belleza y el disfrute de esta acaba con la muerte; “El significado de la vida es que se detiene”, F. Kafka. Un texto poético sobre el sentido y significado de la vida de gran calidad estilística.

El segundo presenta un diálogo entre un fallecido (J. Swift, autor irlandés de entre el XVII y el XVIII, conocido sobre todo por Los viajes de Gulliver, una sátira donde aparecen lugares y personajes fantásticos, como los Houyhnhnms, los caballos sabios, y los yahoo, los humanos salvajes a su servicio) donde se descompone el rito griego del paso de la vida a la muerte (donde Caronte como barquero pasa a los muertos a través de la laguna Estigia, bajo pago de una moneda,  y la llegada al Hades, el inframundo); el fenecido no deja de poner pegas proponiendo consideraciones de mejora, hasta el punto de poner en un apuro al terrible Caronte. La poesía como soporte del humor.

Gracias a Raquel González -junto a Odín- y a Mauro Arias, excompañeros de nuestro Centro,  por las grabaciones de estas composiciones

En la primera imagen, el gesto de las manos extendidas con las palmas hacia al frente simboliza apertura, honestidad, vulnerabilidad y, a menudo, la intención de recibir o dar protección; muy oportuno en una invocación.

En la segunda imagen, un fotograma de la película En busca del fuego, 1981, de Jean-Jacques Annaud; en ella aparecen, como curiosidad, los primeros intentos de lo que sería el origen del lenguaje humano, basado en los conocimientos que se tienen del indoeuropeo.

En la tercera imagen, paisaje extremeño al atardecer con el vuelo de grullas.

En la cuarte imagen, La barca de Caronte, 1896, de José Benlliure. Museo de Bellas Artes de Valencia.

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